El presidente de Honduras, Nasry 'Tito' Asfura, reafirmó este viernes que el islote Conejo, ubicado en el golfo de Fonseca (Pacífico) y reclamado por El Salvador, "le pertenece" a su país, durante un homenaje a los veteranos del conflicto armado que enfrentó a ambas naciones en 1969.
"Isla Conejo le pertenece a Honduras. Hicimos un acto de presencia en la isla como siempre se ha venido desarrollando desde hace 13 años. Isla Conejo es de Honduras, es nuestra soberanía", declaró Asfura a los periodistas tras participar en el acto conmemorativo de la conocida como 'Guerra de las 100 horas', que se inició el 14 de julio de 1969 y finalizó el 18 del mismo mes.
El mandatario hondureño visitó el islote el pasado martes con motivo del 57 aniversario de aquel conflicto de 1969, originado por un contencioso limítrofe y migratorio, donde encabezó el izado de la bandera como símbolo de soberanía, una práctica que, según explicó, Honduras mantiene de forma regular desde hace 13 años.
Pese a las diferencias territoriales sobre este islote de menos de un kilómetro cuadrado, Asfura destacó que ambos países mantienen estrechos vínculos de cooperación.
Con El Salvador, "con todo respeto, hay una hermandad y estamos unidos como una gran familia centroamericana", expresó el gobernante, quien encabezó este viernes el homenaje que las Fuerzas Armadas rindieron a los soldados caídos y a los veteranos de la guerra con El Salvador.
El gobernante afirmó que los militares que combatieron en julio de 1969 defendieron "la patria, el honor y la lealtad" sin buscar reconocimiento personal, sino por el deber de proteger la integridad territorial.
Añadió que el conflicto quedó "grabado para siempre en la memoria nacional", motivo por el cual el Estado instituyó el 18 de julio como el Día del Veterano de Guerra, mediante el decreto 291-93.
El conflicto armado, que erróneamente se conoció en el mundo como ‘La guerra del fútbol’, distanció durante 11 años a Honduras y El Salvador, sin ningún tipo de relaciones, además de alterar el Mercado Común Centroamericano (Mercomun), que entonces era un ejemplo de la integración regional.
La Corte Internacional de Justicia, de La Haya, definió los fronteras de los dos países con un fallo emitido en septiembre de 1992, cuando el presidente de Honduras era Rafael Callejas, y el de El Salvador, Alfredo Cristiani, quienes conocieron la sentencia en el puente del punto fronterizo El Amatillo.
Según apuntes históricos, el conflicto entre las dos naciones centroamericanas dejó un global de unos 5.000 muertos.