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Sin apoyo mercado de pesca artesanal

  • Actualizado: 28 mayo 2012 /

Intermediarios pagan a precios bajos el producto a los comerciantes de Puerto Cortés.

La falta de apoyo económico y la inestabilidad en los precios está causando dificultades a los pescadores artesanales de Puerto Cortés.

Este es un mercado vulnerable porque no hay un control en cuanto a los precios. Los comerciantes artesanales que utilizan sus lanchas para sacar el producto del mar y venderlo son los que más invierten.

Óscar Ulloa, secretario de Copespcol (Cooperativa de Pescadores de Puerto Cortés Limitada), explicó que abastecen los supermecados y les venden el producto a las empacadoras que exportan a Estados Unidos y al público a precios más bajos.

Ulloa dijo que trabajan con préstamos porque no tienen quién les brinde apoyo, y así se están refinanciando.

Explicó que este año no ha sido buena la producción y durante la Semana Santa los pescadores lograron obtener un poco más de ganancias.

Actualmente la cooperativa está trabajando solo con tres lanchas de pesca. “Nosotros estamos esperando que nos den una ayuda de cuatro lanchas por medio de Cepudo”, indicó.

La pesca la practican mar adentro, a unas 80 millas del puerto. Durante la temporada alta cada lancha logra sacar hasta dos mil libras de pescado; pero cuando bajan los precios dejan de pescar.

Ulloa explicó que los pescadores utilizan anzuelos para la pesca y evitan las redes porque se mata mucho pescado.

Los trabajadores de este mercado artesanal esperan lograr más producción en la pesca antes de la temporada de huracanes, que comienza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre.

Mercedes Reyes, propietaria de un puesto en el Mercado del Marisco en Puerto Cortés, explicó que el pescado pargo es uno de los que pagan más barato los intermediarios, ya que a veces cada pescador saca hasta dos mil libras por viaje.

“Los exportadores aducen de que ese pescado es de flota que pica donde quiera”, afirmó.

Reyes dijo que les gustaría lograr exportar el producto sin intermediarios para obtener más ganancias, ya que invierten mucho dinero en este negocio; solo para preparar una lancha pequeña gastan hasta cinco mil lempiras en combustible, carnada y hielo.

Los personas que les compran el producto de mejor calidad viajan de Guatemala en lancha y además hay una empresa exportadora en Omoa.

Si los pescadores trabajaran solo en la faena no lograrían subsistir con el negocio por lo que tienen que vender otro tipo de mariscos como jaibas, caracol y camarón.
Laguna

Los pescadores lamentaron quelas vedas no se respeten en la laguna de Alvarado y que se utilicen mallas muy pequeñas que causa que saquen peces de menos de una libra de peso.

Rubén Oviedo, miembro de Copespcol, opinó que en la laguna se debería decretar una veda de uno a dos años para recuperarla y que se haga una reforestación del mangle porque en algunas áreas se está talando, lo que provoca severos daños en el ambiente.