12/01/2026
12:01 AM

Sin alterar su diseño restauran la fortaleza

La fortaleza de San Fernando de Omoa enfrenta una nueva batalla, pero esta vez con el fin de ser restaurada por el Instituto Hondureño de Turismo.

La fortaleza de San Fernando de Omoa enfrenta una nueva batalla, pero esta vez con el fin de ser restaurada.

El instituto Hondureño de Turismo, IHT, comenzó hace varios meses la recuperación de este monumento.

Irochka Enamorado, supervisora del proyecto, informó que buscan estabilizar la fortaleza, pues a lo largo de sus 300 años de existencia las filtraciones de la cubierta se han saturado.

Esto ha generado que dentro de las bóvedas haya crecimiento de microorganismos y ciertas grietas que pueden llegar a perjudicar la estabilidad de la estructura.

'Estamos sacando este relleno saturado para alivianar el peso del monumento. Sellaremos la cubierta con aditivos que la van a consolidar y le darán más durabilidad', explicó.

Como el original

Para que esta obra destacada no pierda su realce histórico, los encargados de hacer su renovación son arqueológos que trabajan en conjunto con el Instituto de Antropología e Historia.

'El material que se está sacando es el dañado, pero los elementos que podemos conservar los estamos reutilizando. Éste es el costo de una restauración, muchas veces nos favorece porque estamos obteniendo información que no teníamos', dijo Enamorado.

Los materiales con que trabajan son similares a los que utilizaron los españoles: piedra, ladrillo y la argamasa, que es un compuesto ya estudiado para hacer la restauración.

Con estas reparaciones las autoridades de Turismo y Antropología buscan evitar que con los fenómenos naturales el monumento pueda perder sus repellos originales.

El proyecto está valorado en 18 millones de lempiras financiados por el BID a través del Instituto Hondureño de Turismo. En un inicio se contempló que estuviera lista para mayo, pero las lluvias han atrasado el proyecto y será finalizado hasta en septiembre.

Un toque femenino

El maestro de obra Dagoberto Ferrufino señaló que a partir de la próxima semana entrarán veinte mujeres al proyecto, las que se encargarán de preparar la argamasa. 'Necesitamos veinte, pero tenemos anotadas 90', destacó.

La Capilla es uno de los sitios que aunque necesita restauración no será reparada para que mantenga su estructura original como prueba; sin embargo, sellarán sus grietas.

La fortaleza se mantiene abierta para los turistas independientemente de que se esté trabajando en ella.

Gerardo Johnson, encargado del museo del fuerte, expresó que muchos estudiantes de Arquitectura e Ingeniería han llegado a conocer el proceso de restauración.

'Creo que a todos les parece interesante conocer lo que conforma la fortaleza, que es algo que no se conocía', dijo. Contó que el flujo de turistas se mantiene normal, pues reconoce que a partir de septiembre la temporada es baja. El precio de ingreso es de 10 lempiras.

  • El nivel friático de donde está construida la fortaleza de San Fernando es bastante alto, lo que significa que está flotando.
  • Los materiales que se sacan de las excavaciones se analizan previo a una conservación. Se encontró un nivel de coral.
  • Es el fuerte más grande de Centroamérica y es el segundo mayor en América. Su área es de 4,400 metros cuadrados.
  • En Honduras la fortaleza de San Fernando es considerada el segundo monumento importante, después de Las Ruinas de Copán.