Para contrarrestar la acción destructiva de los depredadores del bosque y a la vez evitar la compra de madera cortada de manera ilegal, la Municipalidad y los transformadores de ese producto se han organizado en una asociación.
Las autoridades edilicias de Santa Cruz de Yojoa estiman que en el municipio operan un aproximado de 60 talleres de carpintería, un reducido número de éstos lo hace de manera legal y el resto ilegalmente.
Aura Turcios, titular de la Unidad Municipal Ambiental de la comuna, manifestó que el único fin de la organización es proteger el bosque.
“Con la acción no queremos correr a nadie del oficio de transformar ese producto en bonitos y finos muebles, si no más bien ayudarles para que lo hagan dentro de los parámetros legales”, explicó.
Personal de la UMA en combinación con la Policía Municipal y patronatos de la zona de la montaña continúan ejecutando operativos para evitar que las motosierras sigan derribando árboles y en especial en las proximidades de las fuentes de agua que cada día reducen su nivel de producción.
Protección
Turcios agregó que parte de los propietarios de esos talleres y transformadores de ese producto natural se organizaron desde el año pasado, pero aún falta un buen número que espera siga llegando en el transcurso de los días como resultado de las medidas que se van a implementar contra los que estén fuera de esa asociación.
“En estos momentos estamos realizando una serie de reuniones para socializar el lugar donde estará el centro de acopio, o sea, el sitio en donde estos comerciantes adquirirán la madera con todos los parámetros legales”.
La funcionaria explicó que con el plan se minimizará la deforestación en la zona, la cual se ha incrementado en los últimos meses.
El beneficio para ellos es que trabajarán de una manera legal y adquirir el recurso sin problema; además, se apegarán a los planes de manejo.
Expresó que con ello se evitarán los allanamientos que a veces ejecuta la policía en estos sitios para verificar que la madera esté documentada con su respectivo recibo de compra.
“El que estén trabajando de manera desordenada no es culpa de ellos, el problema se da porque las autoridades edilicias y otras a nivel de Gobierno no se habían interesado en organizarlos y darles el apoyo que ellos necesitan”, dijo.
Indicó que están haciendo conciencia al resto de esas personas para que se afilien, pues la supervisión será permanente y el que no esté legal correrá el riego de sufrir sanciones y hasta cerrar su negocio. “Esperamos que puesto el plan ambiental en marcha las cosas mejoren para el ambiente y en lo económico de los trabajadores de ese rubro que da empleo a un buen porcentaje de ciudadanos de la zona”.
Es obligatorio
Miguel Zúniga, miembro fundador de la organización que trabaja con madera, dijo que en el municipio operan 60 talleres de ebanistería y carpintería, hasta el momento sólo la mitad se ha incorporado al grupo.
“Todos están obligados a estar afiliados, el abogado que nos está haciendo los trámites para lograr la personería jurídica nos ha dicho que nosotros mismos tenemos que hacerles llegar a éstos, quieran o no quieran a la asociación, para un mejor control de esa labor”.
Zúniga agregó que al lograr el documento que legaliza el funcionamiento del grupo buscarán ayuda ante los entes del Gobierno encargados de desarrollar programas de protección del bosque.