En su última intervención ante el Consejo de Seguridad, el secretario general de la ONU, Kofi Annan expresó este día su deseo de que sea reformado y ampliado para que sea más democrático y gane mayor legitimidad y autoridad.
Annan se despidió este viernes de los 15 miembros del Consejo, que aprobaron por aclamación una resolución para agradecer su trabajo durante la década que estuvo al frente del organismo internacional, cargo que dejará en manos del surcoreano Ban Ki-moon el 1 de enero.
'En mis 10 años como secretario general (de la Organización de las Naciones Unidas, ONU) me he permitido bastantes veces criticar este Consejo, sobre todo acerca de su composición. Todavía tengo esperanzas de que sea modificado', indicó Annan.
La ampliación del Consejo fue una de las principales reformas lanzadas por el propio Annan el año pasado, un tema que se ha debatido en la ONU y que sigue estancado ante la falta de acuerdo de los Estados miembros sobre la fórmula para llevarlo a cabo.
En particular, los cinco miembros permanentes (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia) no quieren compartir su derecho de veto con otros países.
'Estoy convencido de que con un Consejo más democrático y representativo, éste ganará incluso más legitimidad y su autoridad será más ampliamente respetada', señaló Annan.
Asimismo, recordó que en muchas ocasiones ha criticado su actuación o, más bien, dijo, 'su falta de acción'.
No obstante, se mostró comprensivo por las dificultades que conlleva cumplir con su principal misión, como es velar por paz y la seguridad internacional.
'No es fácil. De hecho, es mucho más fácil criticar al Consejo desde fuera que tomar decisiones en su seno', afirmó.
Durante su intervención, Annan destacó importantes resoluciones temáticas aprobadas en esta década, en especial la relativa al papel de la mujer.
Ante representantes de los 15 países miembros, lamentó dejar la ONU sin haber resuelto el conflicto en Oriente Medio y con la delicada situación por la que atraviesa la región sudanesa de Darfur.