20/07/2026
09:25 AM

Se agudiza conflicto en Irak

Al menos 152 personas murieron y otras 236 resultaron heridas ayer en la explosión de coches bomba y de morteros en un barrio chiíta de Bagdad, por lo que es el atentado más sangriento desde el final de la guerra en 2003.

Al menos 152 personas murieron y otras 236 resultaron heridas ayer en la explosión de coches bomba y de morteros en un barrio chiíta de Bagdad, por lo que es el atentado más sangriento desde el final de la guerra en 2003.

En respuesta al sangriento ataque contra el paupérrimo bastión chiita de Ciudad Sadr “Cuatro coches bomba estallaron y una decena de morteros cayeron sobre el barrio”, declaró a la televisión el general Abdel Karim Jalaf, portavoz del ministerio del Interior.

Una de las explosiones alcanzó de lleno un mercado en esta zona, poblada por 2.5 millones de personas y habitual blanco de atentados.

Terrorristas

“Este crimen es un gran peligro para la fraternidad islámica y fue perpetrado por terroristas que intentan provocar disensiones para romper esta fraternidad”, reaccionó el primer ministro Nuri al-Maliki, de confesión chiíta.

“Responsabilizó a los políticos de la exacerbación de las pasiones confesionales”, dijo.

“Ocho coches bomba entraron en Ciudad Sadr; cuatro de ellos estallaron, uno fue interceptado por la policía, que detuvo al conductor, y otros tres no han sido localizados y están siendo buscados por la policía. El ejército cercó el sector”, declaró el general Jalaf.

Por el momento, las autoridades no dieron información sobre los presuntos coches que faltan, ni explicaron cómo se han enterado de su existencia.

Balance

La policía local de Ciudad Sadr, basándose en los datos de cinco hospitales bagdadíes, dio un balance de 152 muertos y 236 heridos.

En el lugar de los hechos el panorama era desolador. Los cadáveres yacían sobre ríos de sangre y entre coches en llamas, escombros desparramados y restos de tenderetes derribados de un plumazo por la potencia de la explosión, constató un fotógrafo de la agencia de noticias AFP.

Los hospitales no daban abasto para atender a los centenares de heridos que han llegado. El hospital Imam Alí contabilizó 88 muertos y 105 heridos y el centro Sadr otras 55 cadáveres y 120 personas con lesiones de diversa consideración.

Cientos de familiares de las víctimas se aglomeraron en la puerta de los centros médicos, donde no paraban de llegar cuerpos, a veces calcinados. El personal sanitario del hospital Sadr llegó a estar tan desbordado que atendía a algunos de los heridos en el suelo, según imágenes transmitidas por la televisión iraquí.

Otros incidentes

Antes de las explosiones de ayer, un centenar de hombres enmascarados y armados atacaron el ministerio de Salud, cuyo titular Ali al-Chemmari es un partidario del dirigente chiíta radical Moqtada Al Sadr.

El ataque, que ocasionó cinco heridos, terminó ayer en horas de la tarde, cuando el ejército dispersó a los asaltantes, precisó el ministro.

El resto del país tampoco se salvó ayer de la violencia, que acabó con la vida de 12 personas en Baaquba, a 60 km de Bagdad.

Otros ocho cadáveres fueron encontrados en la región de Hilla, a 100 km al sur de la capital.

El movimiento de Moqtada Sadr acusaron a soldados estadounidenses de haber disparado contra un minibús que transportaba civiles a su lugar de trabajo, matando a cuatro personas e hiriendo a ocho, entre ellas dos mujeres.

“Los estadounidenses dispararon a sangre fría contra un autobús que transportaba trabajadores en la calle Al Falah, en Ciudad Sadr, afirmó a la AFP el imán Abdul Zahra Al Zuwaidi, un responsable del movimiento.

El gobierno iraquí ordenó un toque de queda indefinido en Bagdad luego de los atentados que causaron la muerte de al menos 150 personas en el barrio chiíta de Ciudad Sadr.

Además las autoridades decretaron el cierre, hasta nueva orden, de los aeropuertos de Bagdad y Basora tras el sangriento atentado de ayer que anunció una fuente gubernamental.

“El aeropuerto de Bagdad está cerrado en el marco del toque de queda de duración indefinida”, dijo Samer al-Saklawi, asesor del ministro de Transportes Karim Mahdi Saleh, y tres puertos de esta región meridional fueron cerrados.