San Pedro Sula, Honduras.

La fuerza laboral sigue amenazada por el zancudo y esa tendencia se mantendrá este año, afirman los representantes del sector privado empresarial de la zona norte.

Todavía no precisan las cifras que se registraron el año pasado sobre el grado de afectación y las pérdidas económicas de las empresas, pero sí aseguran que los trabajadores de la maquila y la construcción son quienes más resienten el dengue, chikungunya y ahora, zika.

Pedro Barquero, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), confirma que se ha reportado la falta de personal en los sectores en mención a causa de dichas enfermedades, cuyo efecto directo es el retroceso en la producción.

“Creo que las autoridades de la Secretaría de Salud deberían redoblar los esfuerzos para controlar los brotes”, señala Barquero, al tiempo que recuerda que en 2015 se registraron números rojos en varias empresas por no poder cumplir con los tiempos de entrega.

Tesla Callejas, directora de Comunicaciones de la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM), explica que el sector maquilador desarrolla sus trabajos en planta bajo la modalidad grupal; entonces, cuando falta una o tres personas se nota una baja considerable en la producción.

“Ante el impacto económico que causan el chikungunya, dengue y zika a las empresas, la asociación realiza cada año campañas internas en conjunto con Salud”, indica.

Daniel Aguilar, presidente de la Asociación Nacional de Industriales de Honduras (Andi), calcula que las pérdidas por la disminución de la productividad son incalculables.

A la problemática anterior se suma el incremento en el pago de incapacidades para el Estado y, sobre todo, las lesiones permanentes que sufre el empleado.

En este punto, las autoridades del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) en San Pedro Sula expresan que no tienen estadísticas sobre el número de incapacidades extendidas por las enfermedades en mención.

No obstante, Julia María Gonzales, epidemióloga del IHSS, asegura que durante el año pasado se mandó a reposo un alto número de personas, sobre todo por dengue y chikungunya, cuyos casos fueron superiores a los 43,000 y 84,000, respectivamente, en todo el país.

“Muchas empresas tienen sus propios médicos o centros de asistencia. No todos van al Seguro Social o a los grandes hospitales”, refiere Gonzales.

Registros

La Región Metropolitana de Salud establece que hasta la última semana de diciembre de 2015, el IHSS reportó once casos confirmados de dengue, 60 de chikungunya y 32 de zika, lo que representa un alza entre 10% y 15%.

La epidemióloga Gonzales menciona que el cuadro clínico de las enfermedades es similar, pero la fiebre que produce el zika es más leve, por lo que la mayoría de las incapacidades se seguirían extendiendo por chikungunya y dengue. “En general se dan de tres a seis días de incapacidad”, apunta.