En el 40% avanzan los trabajos de reconstrucción de la carretera que de Santa Rita comunica a El Negrito, Morazán y la cabecera departamental Yoro. Con ello buscan reducir al mínimo los deslizamientos de tierra que constantemente interrumpen el paso vehicular y provocan accidentes.
Una de esas fallas se encuentra en la llamada cuesta de Chancaya; por muchos años en ese tramo se han registrado derrumbes. Otra se encuentra en la entrada principal al municipio de El Negrito. De igual manera está el deterioro de la capa asfáltica en casi toda la vía.
Héctor Hernández, supervisor del proyecto por parte de la empresa Euroestudio, manifestó que esas labores las iniciaron el 5 de junio de este año y pese al mal tiempo que ha imperado en el sector estos no han sufrido atraso alguno y se encuentran muy avanzados. “Según el contrato, las obras que consisten en estabilizar el terreno en los sitios de derrumbes, construcción de cunetas, cajas puentes y bacheo estarían terminadas en febrero de 2014”. El mal estado de esa artería que permite el acceso a la mayoría de los municipios yoreños ha provocado que en ese corredor ocurran accidentes vehiculares con víctimas mortales.
Peligro
Delbin Salgado, alcalde de El Negrito, recordó que en la falla que por más de tres años se presentó en la entrada a esa comunidad murió una señora cuando el carro en que se transportaba con su familia se fue al vacío en un deslizamiento de más de 200 metros que dejó la corriente de una quebrada, la cual se había salido de su cauce.
En ese sitio se está tirando un enchape de cemento para proteger el terraplén de la carretera. Los ejecutores de la obra manifestaron que la Municipalidad debe construir tres canales para captar las aguas pluviales que bajan de la parte alta del municipio.
Hernández agregó que en Chancaya atienden cuatro tramos donde el terreno se desliza fácilmente, de esos sitios están retirando parte del material y colocándolo al otro extremo de la carretera para darle una mayor firmeza.
Se informó que el proyecto tiene un costo aproximado a los 90 millones de lempiras, fondos provenientes del Banco Mundial.
Mauricio Handal, alcalde de Morazán, dijo que por fin las quejas y malestar de los habitantes de la zona fueron escuchadas por la Secretaría de Obras Publicas y Transporte, “el mal estado de esta carretera ha provocado un enorme atraso al desarrollo y a la economía”, expresó.