Por primera vez, los reos sin sentencia recluidos en los centros penales y los enfermos internos en los hospitales podrán ejercer el sufragio en las elecciones primarias de noviembre del próximo año.
El Tribunal Supremo Electoral, TSE, instalará urnas en estos lugares porque la población penitenciaria sin sentencia y los ciudadanos que reciben atención médica tienen el derecho constitucional de votar, dijo el presidente del TSE, Enrique Ortez Sequeira.
Solo los reos condenados por sentencia firme pierden sus derechos ciudadanos mientras no paguen su delito. En Honduras, según estadísticas de los organismos de derechos humanos, la mayor parte de la población penitenciaria está sin sentencia.
Se estima que unos doce mil ciudadanos guardan prisión, de los cuales unos nueve mil no tienen sentencia y hay muchos que ni siquiera tienen un juicio entablado.
La Penitenciaría Nacional y el Centro Penal de San Pedro Sula son los que mayor cantidad de reos tienen. El presidente del TSE dijo que la institución quiere hacer historia y justicia electoral en las próximas elecciones y en las subsiguientes.
Los reos serán traídos -voluntariamente- de uno en uno a votar y lo harán con la misma libertad.