24/04/2026
03:59 PM

Ray Fúnez no llegó a clases ayer, partió al cielo

Ayer asistiría a su último día de colegio de este año, pero ni él ni nadie se imaginó que no llegaría a clases, pues al amanecer su vida se derrumbó en instantes.

Ayer asistiría a su último día de colegio de este año, pero ni él ni nadie se imaginó que no llegaría a clases, pues al amanecer su vida se derrumbó en instantes.

El temblor suscitado la madrugada de ayer aterró el futuro de Ray Maldonado Fúnez, de 15 años. Ray dormía junto a su hermano Reinaldo en una habitación de una casa de dos plantas ubicada en la colonia Pineda dos de este municipio.

“Sólo dos pasos le faltaron para salvarse. Es un dolor muy grande el que se siente”, dijo su abuelo materno Miguel Fúnez.

Reinaldo sólo resultó lesionado. “Yo los quería salvar a los dos. Pero no podía levantar nada, todo era muy pesado”, narraba entre llanto la madre del infortunado, Judith Fúnez.

El adolescente cursaba el octavo grado en el centro privado Sunshine, del municipio cercano de La Lima. Sus compañeros también lloraron su partida.

“Cuando me lo dijeron no lo podía creer. Desde chiquitos hemos estado juntos. él tenía un supercorazón, pero siempre lo voy a recordar como que estuviera vivo.

Hoy -ayer- estábamos esperando el último día de clases, era buen compañero, era una superpersona”, dijo su amiga y compañera de clases Laura Oviedo.

La muerte del joven conmovió a los lectores de la edición electrónica de este rotativo, quienes desde que trascendió la noticia se solidarizaban con la familia.

“Tu mami te va a recordar por toda la vida como una persona llena de vida, siempre disfrutamos cada momento contigo, te recordaremos siempre como un gran amigo, te queremos”, escribió Claudia Paz, a través de laprensa.hn.

“Un dolor embarga a nuestra querida colonia Pineda por tu partida Ray, sólo quiero decir a la familia Maldonado que lo sentimos mucho, pues te vimos crecer jugando y compartiendo con los que te aman, te has ido en cuerpo, pero en nuestros corazones siempre vivirás.

Judith, Reynaldo los acompañamos en su dolor, Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza”, le escribieron a los padres del joven, Nohelia y Óscar.

El adiós
A eso de las cinco de la tarde, en medio de inconsolable llanto, se le dio cristiana sepultura a Ray en el cementerio de Lima Nueva; su hermano Reynaldo, de 20 años, aún con las lesiones que le produjo el derrumbe, estuvo acompañando en todo momento a su madre Judith y a su hermanita de cinco años que no comprendía la magnitud de la tragedia.

Al sepelio se hicieron presentes centenares de personas entre jóvenes, adultos y niños; don Miguel Fúnez, abuelo, ayudaba y consolaba a la sufrida madre que se resistía a dejar el cuerpo de su hijo en quien seguramente había puesto proyectos y esperanzas de una vida plena junto a los suyos.

La familia Maldonado también tuvo fuertes pérdidas económicas, pues uno de los busitos que utilizaban en el negocio de transportar niños desde La Lima hasta la escuela Mhotivo fue aplastado por la terraza y otro auto de uso personal también resultó destruido, además de la casa que debe ser reconstruida totalmente.

“Los daños materiales no importan. Las vidas son las que hay que salvar”, expresó don Miguel.

En la despedida compañeros recordaban que Ray era excelente compañero y amigo.

Su abuelo Miguel expresó su eterno agradecimiento a todas las personas que se mostraron solidarias con su familia en todo momento.