24/07/2026
01:32 PM

'Quien logra dar golpes al narcotráfico se expone a morir'

Los altos índices delictivos y la muerte de miembros de la Policía Nacional en los últimos días han despertado la preocupación de la Iglesia católica.

Los altos índices delictivos y la muerte de miembros de la Policía Nacional en los últimos días han despertado la preocupación de la Iglesia católica.

El obispo auxiliar de la diócesis de San Pedro Sula, Rómulo Emiliani, manifestó que la sociedad está viviendo una cultura de muerte.

Emiliani lamentó que el crimen organizado cada día sea más común en la sociedad y, en lugar de combatirse, se fortalezca con la muerte de autoridades policiales que se han encargado de poner en evidencia los actos delictivos.

Además, reconoció la falta de apoyo del Gobierno a la Policía Nacional y a la misma sociedad, por lo cual llama a la reflexión a las autoridades y a la población para que trabajen unidos y busquen a Dios.

¿A qué le atribuye el incremento de los actos delictivos en la sociedad?

Estamos viviendo una especie de caos colectivo, miedo, frustración, agresividad, desconfianza, desesperación a raíz de problemas económicos. Hay un vacío de Dios y falta de esperanza que están provocando una especie de angustia que genera violencia.

Llegamos a un extremo en el que un congestionamiento vehicular puede llevar a las personas a los golpes y en el peor de los casos hasta a la muerte.

Hay demencia colectiva, o sea, un comportamiento social agresivo de personas que están con estrés y emocionalmente enfermas. Urge la búsqueda del amor de Dios en nuestras vidas.

¿Cuáles serían las soluciones para detener este flagelo?

Se tiene que trabajar en la educación, fuentes de empleo, fomentar más la vida en familia. El materialismo, consumismo y la pobreza extrema que sufre el país están afectando mucho a la sociedad.

¿Cree que la Policía tienen suficiente apoyo del Gobierno?

A nivel de Policía falta mucho más personal, equipo más determinante, como por ejemplo, helicópteros. Hay un gran déficit en esta institución, mientras el crimen organizado tiene avionetas, lanchas y dinero suficiente para sobornar.

Es preocupante que la delincuencia cada vez sea más agresiva. Estamos viviendo una cultura de muerte. Todo se resuelve a base de venganza, ajustes de cuenta, sicarios pagados para matar. El crimen organizado está aportando una cuota nefasta que eleva la violencia de muchas maneras.

Los crímenes por ajustes de cuenta, lamentablemente, son muy normales.

Quien logra dar golpes al narcotráfico se expone a morir.

¿Cuál es el sentir de la Iglesia católica ante tantos actos delictivos?

Estamos preocupados, adoloridos, con un sentimiento de impotencia ante tantos problemas sociales, somos tan pocos los misioneros. Pareciera que no hay solución pero sabemos que sí la hay, creemos en el poder de Dios, en la fe y la esperanza.

¿Será que la fe se ha ido debilitando en la Iglesia?

No me atrevería a decir que se ha debilitado, pienso que se están fortaleciendo las comunidades pequeñas en la diócesis de San Pedro Sula.

No todo lo puede hacer la Iglesia, los problemas económicos, políticos y sociales tienen que ser solucionados por las fuerzas vivas de la sociedad.

¿Cree que si el Gobierno trabajara con la Iglesia habrían mejores respuestas a los problemas sociales?

La Iglesia puede hacer alianzas sin comprometer nuestra esencia y libertad con cualquier ente, sea Gobierno, empresa privada u otras iglesias.

La Iglesia trabaja con muchas organizaciones pero siempre debe prevalecer la autonomía, como lo es ser el cuerpo de Cristo y evangelizar para formar un mundo nuevo. Tenemos que unirnos todos.

¿Cuál sería su mensaje para aliviar el dolor de la sociedad?

Estamos a pocos días de la Semana Santa, en esta fecha debemos de buscar más de Dios.

Las personas deben participar en los oficios religiosos, pero la realidad es que sólo un 20 por ciento que tienen el tiempo libre lo dedican a la iglesia; los demás se sumergen en las borracheras y toda clase de acciones que no son moralmente buenas.

En Semana Santa el diablo se ríe de nosotros, es una comedia, aumenta la venta de licores y eso es doloroso porque la gente se ríe de los días santos.

Fechas

5 de marzo

Tres vendedores de la empresa Lácteos de Honduras, Lacthosa, fueron encontrados asesinados en los bordos de Río Blanco.

13 de febrero

Al estilo de las bandas del crimen organizado, matan a subinspector de la Dirección General de Investigación Criminal, Dgic, Rony Geovany Ayala.

Milton Jiménez Puerto Corrupción y muertes extrajudiciales preocupan

Tegucigalpa. El canciller de la República, Milton Jiménez Puerto, señaló que el Gobierno analiza el informe del Departamento de Estado de EUA sobre el tema de la corrupción.

Sobre la participación de agentes de seguridad del Estado en la muertes extrajudiciales dijo que “esos aspectos deben ser analizados por la Secretaría de Seguridad para dar una respuesta adecuada. Todo esto no deja de preocupar al Gobierno, tenemos que ir luchando contra la corrupción y contra la impunidad, porque esos son elementos fundamentales”.

Napoleón Nassar Policías están amenazados, pero replantearán estrategia

San Pedro Sula. El alto comisionado de la Policía Nacional para la zona noroccidental, Napoleón Nassar Herrera, dijo que no sólo Juan Carlos Sotelo recibió amenazas a muerte sino que todos los que forman parte de la institución policial.

Dijo que los oficiales asesinados en los últimos días lucharon férreamente contra la delincuencia y el crimen organizado, y eso tal vez les elevó el riesgo”.

En el caso de Sotelo, recibió amenazas del crimen organizado. “Con lo ocurrido últimamente se están haciendo algunos replanteamientos para no continuar enlutando la familia policial”.

Ramón Custodio Violencia sigue en aumento en Honduras

San Pedro Sula. El comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, al presentar un informe sobre la violencia, reflejó que Honduras es el país más violento de Centroamérica.

Los últimos acontecimientos desatados en el país, donde hasta han sido ultimados altos oficiales de la Policía Nacional, mantiene preocupados a empresarios y a la población en general.

La preocupación también la reflejan los operadores de justicia, por lo que consideran necesario hacer replanteamientos para hacerle frente a la ola de violencia.