25/07/2024
06:42 AM

Prestamistas secuestran tarjetas de débito a obreros de la maquila

Usureros mantienen secuestradas cientos de tarjetas de debito de obreros de las empresas maquiladoras en la costa norte que les solicitan dinero prestado a un interés semanal de un aparente 10%. Las entregan después de varios meses, hasta que los trabajadores pagan las deudas.

San Pedro Sula

Bandas de usureros mantienen secuestradas cientos de tarjetas de debito de obreros de las empresas maquiladoras en la costa norte que les solicitan dinero prestado a un interés semanal de un aparente 10%, según fuentes consultadas por Diario LA PRENSA.

Esta práctica ilegal, que ya es dominio público en algunas zonas industriales, se ha arraigado tanto que los prestamistas son considerados por los trabajadores como una solución financiera inmediata ante los problemas económicos que los agobian.

Fuentes consultadas por Diario LA PRENSA relataron que los prestamistas “se pasean con el poco de tarjetas de débito en sus manos, como si fueran cartas de naipe, todos los jueves, que es el día de pago”.

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“Los prestamistas le dan el dinero al trabajador o trabajadora. El trabajador debe entregarles la tarjeta de débito y la contraseña porque ellos, todos los jueves, retiran el salario del cajero de cada persona que les debe. De todo el dinero que sacan del cajero, los prestamistas descuentan la cantidad que les corresponde por intereses y le entregan el resto de dinero a la persona”, relató una persona a la que le han ofrecido este tipo de préstamos.

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Estos usureros, por ejemplo, si prestan L5,000 a un trabajador, le descuentan L500 del salario que ellos retiran del cajero con la tarjeta de débito, es decir, en un mes, al cliente lo despojan de L2,000. Si el acuerdo es de cinco meses (de cinco meses), pagan L10,000 en intereses más los L5,000 en junio o diciembre.

“Normalmente, una persona pide prestado pensando que pagará con el décimo cuarto o el aguinaldo. En todo ese tiempo, pueden ser cinco meses, los prestamistas tienen en su poder las tarjetas de débito y las entregan hasta que los clientes pagan toda la deuda. Da lástima ver como algunos trabajadores andan los jueves detrás de ellos pidiéndoles el salario que les deposita la empresa para la cual trabajan”, relató una fuente que solicitó el anonimato.

Esta práctica, la cual es ilegal, se ha extendido en la medida que más trabajadores poseen tarjetas de debito y está dejando varios millones de ganancias a los usureros que también han tenido riñas por disputar las plazas y otras desavenencias en el negocio clandestino.

Las disputas, según los consultados, ha provocado enfrentamientos a balazos en cerca de establecimientos comerciales altamente concurridos los días de pago, lo cual, consideran, pone en riesgo la vida de personas que desconocen la dinámica de este forma de delinquir.

Hay más tarjetas de débito y diversidad de delitos

Las tarjetas de debito han facilitado las transacciones cotidianas en todo el país, como el pago de salarios a empleados y la adquisición de bienes y servicios, y han reducido las probabilidades de robos y asaltos a mano armada perpetrado por delincuentes callejeros que buscaban despojar del dinero efectivo a las personas.

Pero ahora, además de esas prácticas ilegales observadas en las zonas industriales del norte del país, más hondureños ahora están más expuestos a los delitos cibernéticos cometidos por personas nacionales y extranjeras.

En todos los países, de acuerdo con Interpol, “además del robo de tarjeta, los delincuentes utilizan varios métodos para capturar los datos, como el skimming (robo de datos en cajeros o máquinas expendedoras para la clonación de tarjetas) y el phishing. A menudo las personas solo se dan cuenta de la sustracción de los datos de su tarjeta cuando ya es demasiado tarde. Estos datos pueden servir para fabricar tarjetas falsas o utilizarse posteriormente para cometer fraudes sin presencia física de tarjeta”.

En el mercado hondureño, según la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (Cnbs), circulan 9,054,754 tarjetas de débito que corresponden a 9,707,335 cuentas de ahorro (482,898 en moneda extranjera). Algunos hondureños tienen más de dos tarjetas.

Al 31 de marzo de 2024, según cifras de la Cnbs, esa masa de cuentas de ahorro acumulaban un saldo de más de L282,160,851,216.3 (suma de moneda nacional y moneda extranjera), cifra superior a la registrada en 2015: L102,103,094,502.5.

El crecimiento del número de tarjetas de débito, y los delitos asociados a su naturaleza informática, ha aumentado no sólo en Honduras, sino en todos los países de América Latina. En Centroamérica, el país que lidera es Costa Rica.

El informe denominado La rápida evolución de los medios de pagos en Latinoamérica, publicado recientemente por la firma McKinsey & Company, indica que “en apenas dos años, la tarjeta de débito reemplazó al dinero en efectivo como el método de pago preferido de los hispanoamericanos, y las billeteras digitales también han ganado terreno” en países latinoamericanos que investigo (no incluye a Honduras).