El presidente nigeriano, Olusegun Obasanjo, hizo ayer un llamamiento a los secuestradores de cuatro trabajadores extranjeros de la compañía holandesa Royal Dutch Shell en la región del Delta del Níger para que no hagan nada que pueda tener como resultado la pérdida de vidas.
Entre los secuestrados se encuentra el hondureño Harry Ebanks, originario de La Ceiba. Obasanjo, quien se reunió con altos mantos gubernamentales y militares en Abuja, ha establecido un comité para trabajar por “la pronta liberación” de los rehenes, según informó Radio Nigeria, citando una declaración presidencial.
Los cuatro empleados de Shell fueron secuestrados el pasado miércoles en una plataforma de la compañía en el Delta de Níger.
Los negociadores que trabajan para la liberación de los cuatro, un estadounidense, un búlgaro, un británico y el hondureño, afirmaron ayer que habían logrado contactar con los secuestradores y esperan un desenlace pacífico del secuestro.
El Movimiento para la Emancipación del Delta del Niger, el cual ha reivindicado el secuestro y una ola de ataques contra instalaciones petrolíferas, ha amenazado con aumentar los ataques a partir de mañana viernes si su demanda de que se libere a los líderes étnicos no se cumple.
El grupo afirmó que los rehenes sólo podrán ser intercambiados por el líder de la milicia, Mujahid Dokubo-Asari, encarcelado por traición y otros líderes étnicos actualmente detenidos por las autoridades. Mientras, la familia de Ebanks en La Ceiba siguen con sus plegarias esperando que el hondureño sea liberado.