Fuerzas especiales de la policía chilena detonaron ayer un artefacto explosivo instalado por desconocidos en la Catedral Castrense de Santiago tras ser alertados por una llamada anónima.
El artefacto era un extintor de incendios relleno con un agente explosivo que no ha sido determinado y que debía ser accionado mediante un sistema de relojería, según explicaron fuentes policiales.
La policía llegó a la Catedral ubicada en el barrio de Providencia e hizo explotar el artefacto que se encontraba frente a las dependencias administrativas del templo católico militar de manera controlada. Las amenazas telefónicas que alertan sobre atentados explosivos se han incrementado en las últimas semanas en Chile.
Canales de televisión, juzgados, bancos e incluso una terminal de buses fueron evacuados de urgencia por las fuerzas especiales de la policía luego de recibir llamadas anónimas alertando sobre explosivos instalados en sus dependencias.