Tegucigalpa, Honduras.

Las condiciones en las que viven 27 privados de libertad en el Primer Batallón de Infantería en Francisco Morazán no son halagadoras, pero lucen mucho mejor que cualquier módulo de la penitenciaría Marco Aurelio Soto en Támara o el centro penal de San Pedro Sula, según constató el equipo periodístico de LA PRENSA.

Las cárceles en los batallones lograron atención cuando el 9 de septiembre de 2014, fue capturado el exdirector del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), Mario Zelaya Rojas, quien fue enviado al Primer Batallón, a escasos minutos de Tegucigalpa.

LA PRENSA conoció en exclusiva cómo viven los 27 reclusos en dos módulos que han sido diseñados para albergar solo a 26, sin embargo, este campo militar se ha convertido en un espacio al que todos los acusados desean ir por sus obvias diferencias y privilegios con las demás cárceles.

Foto: La Prensa

La seguridad es máxima y si quieren ver televisión tienen que hacerlo en grupo, ya que solo hay un aparato por módulo.
Los módulos

Cada módulo está previsto de nueve celdas y un patio en el que los reos han colocado un toldo para congregarse y hacer actividades religiosas, en el caso de Mario Zelaya, o recibir a sus familiares los domingos.

Religioso
Mario Zelaya ha construido un pequeño altar en su celda en la que ha colocado la imagen de varios santos y rosarios.


“En el primer módulo están confinados José Handal, más conocido como Chepe Handal, Javier Pastor, Carlos Montes, Mario Zelaya, José Ramón Bertetty, Ramón Sarmiento, José Luis Galdámez, Carlos Zúniga y algunos militares encarcelados”, manifestó un alto funcionario que ha podido ver las condiciones en las que viven los 27 privados de libertad.

En el segundo módulo están recluidos los cabecillas de maras y pandillas, además de otros reclusos de alta peligrosidad, quienes han colocado un televisor en una mesa rodeada de sillas.

“Tienen acceso a ver televisión por cable, pero el mismo servicio que tienen en el batallón. No usan celulares, pero sí hay un teléfono fijo del que pueden comunicarse con sus familiares y abogados”, explicó el funcionario.

Foto: La Prensa



Saturación

Debido a cuestiones de seguridad, los batallones fueron equipados para albergar a ciertos reclusos que corren peligro en los recintos comunes.

Para el caso, en el Primer Batallón de Infantería la capacidad es de 26 privados, pero ya hay 27. Mario Zelaya comparte habitación con un militar, aunque en los próximos días, el periodista y exdiputado José Luis Galdámez será trasladado a la Penitenciaría. “Ya las autoridades penitenciarias pidieron a los jueces que no envíen más detenidos al Primer Batallón de Infantería, ya no hay cupo, en otros batallones si hay espacio y los deben considerar”, aseguró el funcionario.

Otro de los batallones, el II de Infantería conocido como el Táctico, también en Francisco Morazán, tiene 20 celdas y solo hay 17 reclusos. De igual forma, el III Batallón de Infantería en Naco, Cortés, es de 30 celdas y solo hay recluidos 10 personas.

Lo mismo sucede con las instalaciones del Comando Cobras en Tegucigalpa, que tiene capacidad para albergar hasta 18 privados de libertad adultos y en este momento solo hay dos, según la información proveída a LA PRENSA.

“Definitivamente están mejor en el batallón que en la Penitenciaría, pero no solo son las condiciones, sino el riesgo que corren”, puntualizó el funcionario.

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