Siguatepeque, Honduras

Una época de bonanza y esplendor se avecina para esta fresca ciudad con la construcción de ocho obras que generarán empleo y modernizarán el casco urbano.

Siguatepeque se encuentra enclavada en el corazón del país, en medio de la carretera CA-5, a 114 kilómetros de Tegucigalpa y a 139 de San Pedro Sula.

40
por ciento es el índice de desempleo. Las empresas legalmente constituidas son las mayores generadoras de empleo y de ingresos
Su población es de 125,000 habitantes y su clima oscila entre los 20 y 25 grados. Es una de las ciudades más elevadas de Honduras, al encontrarse a 1,170 metros sobre el nivel del mar.

Las obras

Entre los proyectos que darán impulso a la ciudad figuran el relleno sanitario con una inversión de 206 millones de lempiras y un mercado y central de buses, cuya inversión será de 80 millones.

Además, un policlínico que costará 73 millones y el edificio de la jefatura policial 56 millones. Estas dos últimas obras ya están en ejecución.

Hay que sumar también la construcción del bulevar de entrada a la ciudad a un costo de L50 millones, la reconstrucción del centro de salud Gustavo Boquín con una inversión de 28 millones; 13.4 millones en la Casa de la Cultura y 3 millones en una escuela taller. La inversión total es de más de L509 millones.

El alcalde de Siguatepeque, Juan Carlos Morales, dijo sentirse satisfecho por las gestiones realizadas en su administración para atraer inversión a la ciudad. “Nosotros realizamos las gestiones y recibimos el apoyo del presidente Juan Orlando Hernández, quien le ha dado un fuerte espaldarazo a nuestro municipio. Con estas inversiones esperamos que puedan venir más hoteles, restaurantes e industrias”, agregó Morales.

Un puesto de artesanías en la carretera a La Esperanza.
Lo que mueve el dinero

La economía de Siguatepeque se focaliza en los sectores agropecuarios, industriales, comerciales y silvícolas (técnicas que se aplican a las masas forestales para obtener de ellas una producción), concentrando sus principales actividades en los cultivos de café, granos básicos, hortalizas, caña de azúcar, ganadería e industria forestal.

El negocio del café constituye la principal fuente de ingresos de la población rural.

La siembra de hortalizas como repollo, chile verde, lechuga, zanahoria, apio y tomate ocupa el segundo lugar, seguido de la caña de azúcar. La actividad ganadera se ubica en cuarto.

En el caso de los granos básicos, especialmente frijoles y maíz, se cultivan solo para subsistencia.

Festividades y atracciones
El Festival del Pino, uno de los eventos más emblemáticos de Siguatepeque, se celebra entre abril y mayo de cada año. El Festival de Las Flores se celebra en octubre y desde el año pasado, el segundo sábado de septiembre, se organiza el Día del Alcitrón.
La industria forestal está constituida por pequeños talleres artesanales y aserraderos que cubren gran parte de los requerimientos de madera para consumo local, y la reproducción de plantas a través de viveros ubicados, en su gran mayoría, a orillas de la CA-5.

Un buen porcentaje de los empleos generados en la zona son a través de una maquila de ropa que opera desde 1996, una empresa procesadora y exportadora de carne, la propia municipalidad y recientemente Grupo OPSA instaló su nuevo centro de operaciones que por su tecnología y modernidad es calificado como único en Centroamérica.

Supermercados, comidas rápidas, mercados, bancos, gasolineras y centros comerciales, entre otros, que funcionan dentro y fuera de la ciudad, complementan la generación de fuentes de trabajo.

En Siguatepeque están registrados legalmente unos 8,600 negocios que representan el 70% del comercio formal y una recaudación en impuestos para la alcaldía que supera los 105 millones anuales.

Con una inversión privada se proyecta la construcción de un helipuerto.
En los últimos 10 años la población pasó de 80,298 a 125,000, para un crecimiento del 36%.

Y el presupuesto de la alcaldía subió de 70 millones de lempiras en 2014 a más de L100 millones este año. La “Ciudad de los Pinares” cuenta con una gran variedad de restaurantes, en su mayoría a la orilla de la CA-5, lo que demuestra la pujanza de los centros turísticos y de convenciones.

Con el inicio de la construcción del aeropuerto de Palmerola en el valle de Comayagua, muchos de estos negocios han ampliado sus servicios en diversos sentidos; por ejemplo, se construirá el primer helipuerto en la zona a cargo del restaurante Granja D’Elia.