Los verdes y profundos bosques hondureños son el refugio de cerca 210 especies de mamíferos donde se destacan los monos, jaguares y pumas, entre otros. También con más de 95 especies de anfibios y reptiles como la serpiente coral, el iguana, los caimanes, cocodrilos y tortugas marinas.
Sin olvidar las 715 especies de pájaros migratorios y tropicales como los tucanes, colibrí, patos, gaviotas.
En el país existen 90 zonas protegidas para permitir a varias especies en vías de desaparición, ejemplo, el manatí.
Los monos, jaguares, ocelotes, pumas, armadillos, osos hormigueros y venados son solamente un pequeño ejemplo de la diversidad de fauna que habita las selvas catrachas.
Es difícil nombrar toda la belleza e impresionante cantidad de aves encontradas nuestro país, ya que son demasiadas. Guacamayas, tucanes, quetzales, pericos, zorzales, bolseros, garzas, charranes y pescadores son algunas de las especies más comunes.
Un mamífero con el cuerpo grande y robusto, pueden llegar a pesar hasta 300 kilogramos. Tiene la cabeza chata que termina una corta trompa, ojos pequeños, orejas pequeñas y erectas, boca pequeña, de gran fuerza muscular.
Su piel es gruesa cubierta de un pelaje corto. Conocido también como “el tapir”, este mamífero tiene especialmente desarrollados los sentidos del olfato y el oído, pero su vista es deficiente.
Cascadas en el río santa ana.