Tegucigalpa, Honduras.

“Mi hija no debería estar pasando por esto, ella estaba muy feliz, sabía que iba a tener una nena”, comenta entre sollozos doña Yamilet Rivera, madre de Ligia Obando, la joven primeriza que denunció el viernes pasado que su hija había sido cambiada por un varón.

A tres días de este hecho, Ligia continúa en el Hospital Escuela pese a que los médicos ya le dieron el alta.

“A ella le dieron de alta a las nueve de la mañana (del sábado), pero nosotros no la aceptamos porque queremos que nos solucionen, que nos resuelvan este problema, que la bebé aparezca”, exigió.

Rivera recordó que el día del nacimiento de su nieta a su hija la trasladaron al Hospital General San Felipe; pero su parto se complicó y fue remitida al Escuela

“Tal vez esto no hubiera pasado si mi hija hubiera tenido allá. Pero yo confío en Dios en que la nena va a aparecer, mi hija la vio en el parto, ella vio que era una niña”, relató.