20/04/2024
05:39 AM

No más niños en los basureros

El humo tóxico en el ambiente los hace lagrimear. Las moscas no los dejan en paz y en sus pies no soportan otras laceraciones producto de las cortadas con pedazos de vidrio o aluminio.

El humo tóxico en el ambiente los hace lagrimear.

Las moscas no los dejan en paz y en sus pies no soportan otras laceraciones producto de las cortadas con pedazos de vidrio o aluminio.

A su alrededor no hay más que basura y zopilotes que vuelan sobre ellos.

Van por latas vacías, botellas plásticas, pedazos de tela y uno que otro juguete.

Junto a sus padres o hermanos, acuden día a día al crematorio y están atentos a la llegada de los camiones cargados de basura.

Viven de lo que otros tiran, así es como subsisten y apenas tienen entre 5 y 15 años.

Son niños y niñas con grandes potencialidades, pero sin muchas oportunidades.

Aunque no se vea, ya hay un trabajo para sacarlos de esta mísera situación.

A comunicar

El Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil, Ipec, de la Oficina Internacional del Trabajo, considera la labor de los niños en los botaderos como una de las peores formas de trabajo infantil.

Desde el pasado mes de octubre se desarrolla el programa subregional para la prevención y erradicación del trabajo infantil en basura de Ipec.

Dardo Justino Rodríguez es el coordinador del programa en Honduras.

Explicó que para hacer conciencia en los medios de comunicación y entre los pobladores comunes, se inauguró la campaña de comunicación para decirle a la sociedad que el trabajo infantil en basura existe y que daña a muchos niños hondureños.

La campaña tiene ese objetivo.

Ya se programaron talleres para periodistas, empresarios con responsabilidad social y estudiantes de comunicación.

La campaña se titula “En nuestra ciudad... se puede... no más niños trabajando en basura”.

Triste realidad

En San Pedro Sula, el trabajo para rescatar a los primeros 100 niños comenzó en octubre.

En Tegucigalpa hay una ordenanza para impedir el ingreso de menores al botadero, pero en esta ciudad no se ha logrado dar paso a esta iniciativa.

La ong Movi Mondo que desarrolla un programa de reinserción con fondos de la Cooperación Italiana comenzó los trabajos y logró censar a 273 menores trabajando en el botadero municipal; de ellos, el 67 por ciento provienen de la aldea El Ocotillo.

Un estudio de línea de base desarrollado por Movi Mondo dio a conocer que los niños, además de estar expuestos a contraer enfermedades respiratorias e infecciones en la piel, son víctimas incluso de abuso sexual por pepenadores mayores.

Algunos han sido explotados porque en la gran parte de los casos no reciben remuneración.

Aunque el estudio establece que hay una incidencia fuerte de accidentes y enfermedades en los niños relacionadas con el manejo de los residuos por la falta de protección y las condiciones en que realizan su trabajo, dicha tesis no fue confirmada por ellos, pues en un 87 por ciento dijeron que nunca han sufrido ningún tipo de enfermedad o accidente en el trabajo.

Del total de niños encuestados que reportaron haber padecido enfermedades o accidentes de trabajo en los últimos seis meses, el 63 por ciento dijo haber sufrido heridas y golpes, 42 por ciento se cayó y recibió golpes, un 21 por ciento padece problemas de la piel, el 11 por ciento conjuntivitis y otros en porcentajes menores indicaron haber sufrido dolores de cuerpo, insolación, dolor de cabeza e infecciones respiratorias.

Del total de niños encuestados, 56 por ciento es llevado a buscar ayuda a un centro de salud, el 22 por ciento acude a un hospital y un 17 por ciento no busca ningún lugar.

No cuentan con programas de salud dirigidos específicamente a ellos ni son beneficiados con un sistema de seguridad social.

Dolor

Se logró establecer, con base en los comentarios de los menores, que con mucha frecuencia son víctimas de heridas, atropellos, fracturas, infecciones graves en la piel y que no usan ningún tipo de protección al hacer sus labores.

Apenas se resguardan del sol con una gorra o sombrero, lo cual es considerado por el 15 por ciento de ellos como una forma de protección.

Al realizar la recolección, un tres por ciento se protege los pies con botas, o tenis y una minoría utiliza guantes y protege su rostro con pañuelos y pasamontañas.

Los niños que asisten al botadero de basura al momento de la investigación eran 149.

La cifra ahora se ha incrementado a 200.

La situación a que se exponen los niños no es la mejor.

Además de competir a diario con los penenadores adultos, son rodeados por aves de rapiña y están expuestos a diversos tipos de abusos.

Por ejemplo, las niñas y los niños que pepenan todo el día no tienen la oportunidad de asistir a la escuela y cuando no están en compañía de un adulto, se exponen a agresiones físicas o verbales de otros adultos, o el desplazamiento por la fuerza de los mejores puntos de recolección, que sufren las niñas por parte de sus compañeros varones.

El programa

Movi Mondo, auxiliado de cuatro promotores sociales, desarrolla un trabajo cercano con 100 niños menores de 14 años.

El coordinador local de la ong responsable, Octavio Torres, manifestó que para poder sacar a un niño del promontorio y de su triste realidad cotidiana, deben ofrecerle alternativas.

Esto significa hacer conciencia entre los padres para que los saquen del botadero y los manden a la escuela.

A cambio le dan una beca de alimentos, se equipa al niño con ropa, uniformes, útiles escolares y se le facilitan servicios de salud.

Con la campaña de concienciación se organiza un plan para los próximos años.

Éste contempla rescatar a niños de otros botaderos o que están realizando las peores formas de trabajo infantil.

Ya se hizo el estudio, el cual refleja que, además de los basureros, la otra forma degradante de trabajo infantil es en la zona de los mercados.

En el Dandy, Medina Concepción, El Rápido y Guamilito se identificaron a 145 niños.

Con los niños ya rescatados del crematorio hay un trabajo prometedor.

Los pequeños dejaron de ir a buscar latas y botellas y están acudiendo a la escuela.

“En la gran mayoría de los casos, los padres no están satisfechos por estar con sus hijos allí, por eso cuando se les lleva una alternativa, ellos la aceptan”, dijo Torres.

La mayoría de niños que trabajan en basurero procede de El Ocotillo

La mayoría de niños pepenadores proceden de comunidades localizadas en las cercanías del botadero, entre ellas El Champerío, colonia López Arellano, Luis Velásquez y las aldeas El Ocotillo y El Carmen, de San Pedro Sula, y Éxitos de Anach, de Choloma.

También se logró establecer que la población total de las comunidades mencionadas es de 18,576 habitantes, distribuidos en 10,314 viviendas.

De ellos, aproximadamente 9,752 son niños, niñas y adolescentes.

La mayoría de niños en el botadero son de El Ocotillo.

Allí viven familias provenientes de los bordos de los ríos que cruzan la ciudad o zonas de riesgo, las cuales emigran de nuevo a otros sectores de la ciudad, por la falta de agua potable y empleo.

Ratifica acuerdos

En 1980, Honduras ratificó el Convenio No. 138 de la OIT, el cual establece la edad mínima de admisión al empleo.

El Convenio No. 182 de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil fue ratificado en julio de 2001.