26/05/2024
07:27 PM

“No hay riesgo de que la gripe aviar se mezcle con el covid-19”

Debido a que puede haber mutaciones pide a las personas alejarse de aves muertas. Pelícanos expuestos al virus no han desarrollado inmunidad.

San Pedro Sula

Desde diciembre, una mortal gripe se robó la paz con la que vivían en las playas hondureñas los pelícanos. Muchas aves siguen muriendo a lo largo de la costa norte y surgen muchas dudas sobre si puede esta enfermedad representar un riesgo para los humanos.

LA PRENSA Premium entrevistó al prestigioso académico, investigador y experto en aves de la Universidad Zamorano, quien despejó todas las inquietudes que pueden surgir por esta enfermedad, que está afectando a los simpáticos picudos.

Perfil

Oliver Komar, doctor en Ecología

Doctorado en Ecología en la Universidad de Kansas. Ha participado en investigaciones sobre la propagación del Virus del Oeste de Nilo en el hemisferio occidental. Ha colaborado en el monitoreo de las poblaciones de aves en varios países de Centroamérica.

Actualmente es profesor pleno en manejo de recursos naturales y ecología en la Universidad Zamorano, desde hace 12 años, y el director del Centro Zamorano de Biodiversidad. Desde hace tres años es el presidente de la Asociación Hondureña de Ornitología, conocida ahora como Aves Honduras.

Hay una oleada de casos de pelícanos muertos por gripe que comenzó en diciembre y se ha extendido a varios países, además de Honduras, varios de Sudamérica, ¿a qué se debe esta propagación de gripe aviar?

La gripe aviar (influenza aviar) suele afectar aves acuáticas silvestres y aves de corral más que a otras especies de aves. Algunas aves acuáticas son migratorias, pues por viajar entre un país y otro las aves migratorias pueden participar en expandir la zona de una epidemia; es decir, un brote del virus. Se transmite como otros virus, entre un animal enfermo y otros que tienen contacto con el individuo enfermo.

La mayoría de pelícanos en Honduras vienen de Estados Unidos en sus migraciones, donde nacieron. Este año existe un brote de gripe aviar en los Estados Unidos y, aparentemente, algunos pelícanos se infectaron con gripe antes de migrar. Llegaron a Honduras, donde es posible que lograron transmitir el virus a otras aves que tuvieron contacto con ellos.

" Las empresas avícolas deben asegurar que sus aves no tienen oportunidad de entrar en contacto con aves acuáticas silvestres. "

¿ Es posible que otras aves costeras se infecten?

Sí, es posible que las gaviotas u otras aves acuáticas (cormoranes, patos, entre otros) se infecten. Será ideal monitorear los niveles de virus en otras especies, especialmente porque el virus no siempre causa la muerte en las aves. Es posible que los pelícanos son más susceptibles que otros en cuanto a enfermarse y morir, pero puede haber otras especies que son más importantes en transmitir el virus o moverlo a nuevos sitios.

Como en los humanos, ¿esta gripe se da por los cambios de clima también en las aves?

Los frentes fríos suelen contribuir a los movimientos de las aves migratorias, desde el norte hacia el sur. En este sentido, con cada frente frío es posible que lleguen más aves migratorias a Honduras, y algunas de ellas pueden ser hospederos o portadores del virus.

" Al detectar gripe aviar, el público debe ser mantenido fuera de estos sitios (con señalización o con presencia de guardarrecursos. "

¿De qué especie son los pelícanos que hay en Honduras y por qué han resultado tan vulnerables?

En Honduras hay dos especies de pelícano, el blanco (“Pelecanus erythrorhynchos”) y el café (“Pelecanus occidentalis”). Ambas especies vienen de Norteamérica. El blanco viene de la zona de las grandes praderas y los valles entre montañas del occidente del continente y prefiere agua dulce. La mayoría de ellos visitan la zona del Golfo de Fonseca. Mientras que los pelícanos cafés migran desde las costas, tanto del oriente (Atlántico) como del occidente (Pacífico), y prefieren pescar en aguas marinas y estuarinas, con mayores niveles de sal. Suelen formar dormideros en árboles de mangle. La mayoría de los pelícanos en la costa norte de Honduras vienen de la costa atlántica de Estados Unidos o la costa del Golfo de México. Algunos de estas cruzan Honduras hasta el Golfo de Fonseca también, y en números muy pequeños visitan lagos o lagunas internas (no costeras), como el Lago de Yojoa.

En teoría, la razón de que los pelícanos han resultado muy vulnerables a la gripe aviar es simplemente porque la mayoría de ellos no habían sido expuestos anteriormente al virus y por ende no han desarrollado inmunidad.

" No es recomendable tratar de eliminar las aves acuáticas silvestres, porque tienen papeles ecológicos importantes en los ecosistemas. "

¿Habrá posibilidad de que esta gripe aviar se mezcle con el covid-19 y afecte a los humanos?

Según documentación en internet, es muy raro que un humano se infecta con gripe aviar, aunque no es imposible. En general, el riesgo para los humanos es muy bajo. No obstante, es recomendable que la gente evita tocar aves muertes o visitar los dormideros de las aves acuáticas sin utilizar guantes, mascarillas y ropa protectora especial. El virus que causa gripe aviar no es de la misma familia de los coronavirus, pues no hay riesgo de que se mezcle con el covid-19. Sin embargo, existe el riesgo (como con cualquier virus), que el virus muta en el futuro en una forma que puede ser transmisible entre humanos.

¿Son normales este tipo de enfermedades en aves?

Los virus normalmente circulan entre las especies silvestres y también en las especies domesticadas. Se vuelven problema cuando haya un brote, con grandes números de animales infectándose y enfermándose. La forma de realizar la ganadería avícola, con galpones llenas con miles de aves con densidades muy altas, aumenta el riesgo de un brote de un virus nuevo, o una nueva variedad de un virus viejo, lo cual pone en riesgo la industria avícola.

Las migraciones de aves entre Norteamérica y Centroamérica son naturales y han existido durante miles de años. Estas migraciones traen aves a todas partes de Honduras cada año, por cantidades muy grandes (millones de aves, entre cientos de diferentes especies). Aunque tuvieron un rol natural en la dispersión de enfermedades, el ser humano no puede evitar que lleguen estas aves migratorias cada año.