Tegucigalpa, Honduras.

Hospitales y postas policiales son los primeros lugares adonde se acude para reportar a un niño que fue abandonado por sus padres. Una práctica cada vez más común en Honduras.

De 2014 a 2017, la Dirección de Niñez y Adolescencia (Dinaf) reportó 282 menores en situación de abandono. La región norte es la que mayor casos genera, con 117 menores.

Esos niños, una vez que el Juzgado de Niñez resuelve con sentencia definitiva la condición de abandono, inician el proceso de adopción.

De interés
Proceso de certificación de ONG Fortalece sus capacidades. Hay un plan de monitoreo o seguimiento para el cuidado de menores.

La Dinaf informa que en 2015, 64 niños fueron dados en adopción, en 2016 fueron 42 y en 2017 la cifra subió a 50.

A la fecha están en espera de ser adoptados 22 niños, entre 2 y 16 años, otros 12 están en adopción prioritaria, porque son mayores de siete años o con retos especiales.

Además hay 20 menores que tienen sentencia de abandono, pero no califican para la adopción porque algunos son mayores de 18 años y otros de 15 años que manifiestan que no quieren someterse a ese proceso.

“En 2017, 115 expedientes fueron debidamente resueltos con sentencia definitiva de abandono en los Juzgados de Niñez. Se declararon con lugar las solicitudes. La mayoría de los casos están bien fundamentados en los expedientes de la Dinaf”, explicó Melvin Duarte, vocero del Poder Judicial.

La mayoría de los niños que se reciben en calidad de abandono son bebés, niños recién nacidos que se han encontrado en bolsas o que son dejados a la intemperie, en una calle.

Los niños en condición de abandono están bajo la tutela legal del Dinaf. Viven en centros de ong y en hogares solidarios.

Muchos tienen han crecido en los hogares ante el abandono de sus padres.
Abandono

Los niños abandonados son víctimas inocentes de mujeres que han quedadoembarazadas estando adolescentes, o que han caído en el consumo de drogas o alcohol.

También descienden de padres que emigraron del país, otros que fueron asesinados y algunos que simplemente evadieron la responsabilidad de cuidar a sus hijos.

Cuando esos niños pasan bajo la protección de la Dinaf se inicia un proceso legal para que se les decrete la condición de abandono, según lo establece el artículo 147 del Código de la Niñez y la Adolescencia.

A los menores se les abre un expediente para citar a los padres, y cuando se desconoce la dirección o la existencia de progenitores se hacen tres publicaciones, dos en medios escritos y uno en medio hablado o televisivo de mayor circulación nacional.

Esos padres deben presentarse a la Dinaf o al Juzgado de Niñez, y de no hacerlo es cuando se dicta una resolución declarando que sí cabe la situación de abandono.

“Se hacen las publicaciones con los rostros de los menores para hacer del conocimiento de la sociedad que se está procesando una situación de abandono y pasar a una condición de adoptabilidad en los niños. Solo en estos tres años tuvimos 156 adopciones, 78 niñas y 78 niños, los que fueron dados a 140 familias adoptantes, 85 nacionales y 55 internacionales”, explicó Lolis Salas, directora de la Dinaf.

Ese proceso lleva varios meses, la Dinaf tiene que investigar y procesar toda la información del menor para asegurarse por qué ese niño, o niña, fue expuesto a una situación de abandono. Una vez que un juez declara la situación de abandono es cuando autoriza a la Dinaf a adjudicarle el menor a una familia adoptiva y comenzar el proceso en un juzgado de familia.

Acciones

La falta de un mapeo de ong que se dedican a la protección de la infancia limitaba el accionar de la Dinaf. Fue con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que se hizo el primer mapeo georreferenciado, en el que se descubrió a 176 organizaciones con más de 300 programas a favor de la niñez. Solo 11 de estas fueron certificadas para el cuidado de menores.

“Es urgente la prevención en la niñez. Hay que trabajar más en las situaciones de vulnerabilidad. Estamos para apoyar las acciones del Estado que protejan a los niños”, explicó Belinda Portillo, directora de Plan Honduras.

La adopción es una salida a la problemática de la niñez en abandono. Honduras integró 33 comités de asignación de adopción en 2015 con la participación de gremios profesionales.

“Pasan cuatro, cinco o seis años en el proceso. Procuramos que los casos de abandono no duren más de seis meses. Hay muchas lagunas, vacíos y contradicciones y la espera es larga, desde el abandono hasta la adopción”, dijo Salas.

Hay 202,032 huérfanos en Honduras
Un estudio del Sistema de Indicadores Sociales de Niñez, Adolescencia y Mujer Honduras (Sisnam) revela que la violencia es la que está dejando a los niños huérfanos y que en Honduras desde el año 2010, el 40.7% de los 202,032 huérfanos que se registran perdieron a su padre a causa de un homicidio, mientras que un 8.9% de ellos se quedaron sin su madre.

De esa cifra, 102,000 son niños y más de 99,000 son niñas. Muchos de esos menores están llegando a Casa Alianza, organismo que protege a niños y adolescentes, donde afirman que un 20% de los menores que llegan a esa institución han perdido a uno de sus padres en circunstancias violentas.

“Hay una generación de niños que va creciendo sobreexpuesta a la violencia y la inseguridad. Niños que además de no tener padres tienen una herida profunda en su corazón porque perdieron a uno de sus progenitores y que solo puede ser sanada con apoyo profesional. En Casa Alianza nos llegan diferentes casos, y de los niños y jóvenes que albergamos, un 20% de ellos han quedado sin sus padres”, dijo José Guadalupe Ruelas García.

Los menores enfrentan dos realidades: una, la de ser abandonados por sus progenitores, y otra, que uno o ambos padres murieron.