El presidente de la República, Nasry Asfura, sostuvo una reunión en Casa Presidencial con representantes del Movimiento de Lucha contra el Antisemitismo (CAM), con el objetivo de fortalecer la cooperación internacional en la defensa de la libertad religiosa y la lucha contra la discriminación.
En el encuentro participó Shay Salamon, director de Asuntos Hispanos del CAM, quien dialogó con el mandatario sobre iniciativas orientadas a promover la educación, la memoria histórica y el respeto entre comunidades.
También acompañaron la reunión la designada presidencial Maria Antonieta Mejia y el secretario privado de la Presidencia, Luis Castro.
Durante la conversación, Salamon planteó la posibilidad de que Honduras adopte la definición de odio contra el pueblo judío establecida por la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), instrumento utilizado por diversos países como referencia para prevenir el discurso de odio y fortalecer marcos normativos en materia de derechos humanos.
El representante del CAM calificó la reunión como productiva y destacó el potencial del país para convertirse en referente regional en temas de libertad religiosa e integración social.
Señaló que el trabajo conjunto entre el Ejecutivo y el Congreso podría impulsar reformas y programas educativos enfocados en la memoria del Holocausto y la convivencia pacífica.
El CAM es una organización internacional que reúne a más de 850 entidades interreligiosas y cuenta con una red de millones de activistas y líderes de opinión en distintos países. En los últimos años ha desarrollado campañas y foros internacionales orientados a combatir el discurso de odio y fomentar el diálogo.
Como parte de la agenda, Salamon extendió una invitación oficial al presidente hondureño para participar como invitado de honor en el sexto Foro Latinoamericano que se celebrará en Santo Domingo, con la presencia de delegaciones de al menos 18 países, además de representantes de Estados Unidos e Israel.
El enviado internacional resaltó la apertura del mandatario al diálogo y subrayó la importancia de que los gobiernos mantengan una postura firme frente a cualquier forma de discriminación.
Al finalizar el encuentro, el presidente recibió como símbolo de amistad una menorá, tradicional candelabro de siete brazos del judaísmo, que representa la luz y la sabiduría.