“Marcan territorio”: los extraños comportamientos de los therians
Polémica por el comportamiento de los therians en espacios públicos; usuarios lo defienden como forma de expresión
- Actualizado: 19 de febrero de 2026 a las 11:32 -
Caminar en cuatro patas, emitir gruñidos o maullidos, usar colas y máscaras, e incluso “marcar territorio” en espacios públicos. Estas son algunas de las conductas que han colocado a los llamados therians en el centro del debate digital y social.
Los therians son personas que se identifican espiritual o psicológicamente como animales y adoptan comportamientos asociados a esa especie. Aunque aclaran que no creen ser animales físicamente, integran gestos, movimientos y expresiones simbólicas a su vida cotidiana como parte de su identidad.
Uno de los comportamientos más visibles es el llamado quadrobics o cuadrobics, que consiste en caminar, correr y saltar en cuatro patas, imitando la locomoción de felinos o caninos. En redes sociales abundan videos de jóvenes practicando estos movimientos en parques, patios o incluso dentro de sus casas.
Otra característica común es el uso de indumentaria específica. Máscaras artesanales, colas, orejas, collares y accesorios forman parte de la estética therian, permitiéndoles representar visualmente el animal con el que se identifican. Estas piezas suelen ser elaboradas por ellos mismos o adquiridas en comunidades en línea.
El comportamiento animal simulado también incluye acciones como olisquear el entorno o a otras personas, organizarse en dinámicas de “manada” y realizar gestos que pueden interpretarse como agresividad lúdica o juego. Algunos incluso hablan de “marcar territorio”, una práctica simbólica que imita patrones del mundo animal.
En ciertos casos, miembros de estas comunidades manifiestan lo que denominan “disforia de especie”, una sensación de incomodidad o tristeza al percibir que su cuerpo humano no coincide con la identidad animal que sienten internamente.
Especialistas señalan que estas experiencias deben analizarse con cuidado, pues pueden estar vinculadas a procesos de construcción identitaria más amplios.
Las vocalizaciones también forman parte de esta expresión. Ladridos, gruñidos, maullidos o sonidos guturales aparecen en videos compartidos en plataformas digitales, generando reacciones que van desde la curiosidad hasta la crítica abierta.
El fenómeno, sin embargo, no nació en Sudamérica ni es exclusivo de TikTok. Su origen se remonta a foros digitales de la década de los noventa, donde usuarios comenzaron a intercambiar experiencias sobre una identidad interna vinculada a animales no humanos.
El término therian proviene de la palabra inglesa therianthropy, que combina raíces griegas que significan “bestia” y “ser humano”. Aunque la transformación humano-animal es un tema presente en mitologías antiguas, la conceptualización moderna del fenómeno es propia de la era digital.
Con el salto a redes sociales masivas, especialmente TikTok, el movimiento ganó visibilidad global. Jóvenes de distintos países comenzaron a compartir sus experiencias, estéticas y rutinas, amplificando el alcance de una comunidad que antes se mantenía en nichos digitales.
Este crecimiento ha generado controversia. Mientras algunos lo interpretan como una forma de exploración personal y diferenciación generacional, otros sectores expresan preocupación por la normalización de conductas inusuales en espacios públicos.