03/12/2022
07:19 PM

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'Narcos me ofrecieron hasta 10 millones de dólares”

El director de la Policía de Honduras, Ramón Sabillón, dice que morirá pobre, pero con la frente en alto.

San Pedro Sula, Honduras.

Se declara insobornable e implacable contra las estructuras criminales y asegura que morirá pobre. Para él, su tenacidad y perseverancia lo han llevado a perseguir a los narcotraficantes y criminales más peligrosos del país.

Aunque duerme apenas cuatro horas al día, asegura que mientras sea director de la Policía no bajará la guardia y cumplirá al milímetro las órdenes de Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras.

¿Cuál ha sido el papel de la Policía en el proceso de extradiciones?

El momento es histórico. El país necesitaba estas acciones para desintegrar los carteles de la droga. Dentro de estos había cuatro cabezas que fueron desactivadas, primero con la intervención sobre los bienes, y segundo por la captura. Antes tuvieron una etapa investigativa que paró el trasiego de drogas. La Policía hizo un papel histórico en consonancia con otros operadores de justicia que también hicieron su rol, como el Ministerio Publico, las Fuerzas Armadas y las unidades de inteligencia del Estado. Reestructurar estos programas no es fácil, y echarlos a andar es otra dificultad; pero hubo voluntad del Estado para parar esto y poner a Honduras en un sitio distinto en el concierto de la lucha contra las drogas.

¿Qué pasó con la depuración en la Policía?

Hay una voluntad sólida. No es una depuración que responda a intereses oscuros, sino una decisión sólida, Queremos mantener en las filas a funcionarios probos que se ganen la confianza de la sociedad y no de satisfacer intereses comunes. Con la depuración policial no se van a arreglar los problemas del país. La depuración es un proceso constante. La corrupción está en todas las instituciones y por qué solo la Policía. El punto para hacerse famoso o justificar algo es la Policía. Hasta ahora hemos demostrado con hechos que hay más de 1,600 depurados. Es fuerte porque nadie en ninguna institución lo ha hecho. La ley es de aplicación general, las normas son de cumplimiento obligatorio. En el último listado que eran 45 quedó en 42, porque había nombres repetidos. Fue un exabrupto de una persona que desinformada del caso dijo que había una contraorden, no. El sábado -pasado- se hizo una reunión para socializarles la medida a los policías, porque nadie puede ser notificado en días inhábiles. Fue hasta el lunes que se corrigieron los nombres, que se les notificó, no hubo contraorden. Aquí hay montón de ciegos que quieren hacer justicia.

Caricatura del director de la Policía Nacional de Honduras, Ramón Sabillón.

Caricatura del director de la Policía Nacional de Honduras, Ramón Sabillón.

¿Se considera insobornable?

El marco de un intento de soborno está precedido de otras cosas. Si usted compara la negativa de un soborno y las constantes amenazas que he tenido, son innumerables. De mi casa han sacado croquis durante 10 años y tengo 23 años de vivir allí. Me tuve que ir del país a realizar otras tareas propias de la Policía durante un año, eso le manifiesta a usted el carácter indeclinable de no ceder ante nada. Prefiero una amenaza, pero no aceptar nada. Me ofrecieron millones, dos, tres millones de dólares, y en un año llegaron a ofrecerme 10 millones de dólares. Y me mira donde estoy.

Eso ocurrió cuando fui director de Servicios Especiales, de una unidad que se creó contra el crimen organizado donde se tocaban millones. Dios ha sido mi protector, los narcotraficantes están muertos, tres o cinco más están purgando penas y Ramón Sabillón sigue en el cargo. Y voy a seguir luchando. Hay dos cosas que yo me llevo en el alma que son las mejores medallas de mi vida, una, la sonrisa de una persona humilde que se ha salvado, y la otra no aceptarle nada a nadie. Como dicen los narcos ‘ese hombre va a morir pobre, bruto’ porque no acepté ofrecimientos. Los narcos dijeron que voy a morir en la calle, pero eso es una satisfacción para mí, porque aun el delincuente cuando ve a un policía honesto, lo reconoce.

¿Por qué le llaman la “bestia negra”?

Trabajé casi 15 años contra el crimen organizado en diferentes modalidades. El diseño mío es propio, es factura enchapada a la antigua en cuanto a la actitud del investigador. Perseguir a un narco es igual que a un terrorista, así lo persigo, pero lo persigo con el brazo de la ley, sin dejar escapar detalles. Eso me llevó a ser catalogado con el apodo o código como bestia negra en el bajo mundo. Pero después me llamaron la bestia blanca porque hice creer en Dios a dos de los extraditables porque los seguí toda la vida. Es un cartel de 25 años, intocable en el tiempo y que hasta ahora se le ha puesto la mano.

¿Se siente presionado por resolver el crimen de la fiscal Marlene Banegas y Olga Eufragio?

Si perseguí a un criminal 25 años, en esto no me desespero, solo sé que lo vamos a resolver. No puedo cometer el error de desesperarme.

Tengo 34 años de pertenecer a la Policía y no soy una persona de recién ingreso que se puede desesperar. Uno tiene que ser tenaz, continuo, impecable e implacable. No se puede perder la investigación en una línea del tiempo.

En el caso de las fiscales hay un clamor popular, pero la Policía tiene sus mecanismos. De hecho, seis imputados están detenidos por otros delitos y es un arte guardar al delincuente para que no dé la próxima coartada. El tiempo que pasa es la verdad que huye y si nosotros no actuamos rápido, va a seguir esa percepción que no hemos hecho nada. Tenemos seis criminales que participaron de una u otra forma en la cárcel con procedimiento legalmente válido. Faltan más.

¿Cuánto tiempo se ve como director de la Policía?

Soy disciplinado, cuando el presidente Juan Orlando Hernández decida voy a cumplir la orden, puede ser mañana, dentro de uno o dos años, es una decisión de él.