Hacen una resonancia magnética y se olvidan al paciente dentro
Dicen que la realidad supera a la ficción. Y la verdad es que cuesta creer que la noticia en cuestión haya sucedido en realidad y no sea fruto de la mente de un malvado guionista de humor.
El caso es que un paciente del Centro Médico de Diagnóstico por la Imagen, Cemedi, de la Isla de la Cartuja de Sevilla difícilmente olvidará una resonancia magnética realizada en dicho centro.
Todo iba como de costumbre. Era solo una resonancia más. La última del día.
“Métase dentro y cuente hasta cien”, le dijeron antes de entrar en la máquina. Y así hizo. Pero nadie acudió luego por él. Ni siquiera cuando la cuenta alcanzó varias veces la centena convenida.
Rescatado por los bomberos y la policía
Asustado, el paciente salió de la máquina y, para su sorpresa, no solo le habían olvidado dentro de la máquina sino que el centro había cerrado sus puertas.
Tuvo que llamar a los bomberos y la policía para que le sacasen del centro médico.
El paciente afectado no dijo si demandará al centro médico por tan peligroso error.
Mujer es adicta a comer sofás
Una mujer en Estados Unidos es adicta al relleno de los almohadones de los sofás. Hasta hoy se ha comido siete almohadones, dos sillas y otros artículos de gomaespuma.
Adele Edwards, de Florida, Estados Unidos, es adicta a una golosina inusual: el relleno de los almohadones. Los médicos le han advertido que su adicción puede matarla, pero ella no puede detenerse.
La mujer, que tuvo que ser sometida recientemente a una intervención para retirarle relleno de poliéster de los intestinos, empezó a comer sofás a los diez años de edad. “Al principio me pareció raro, pero luego de masticarlo por un rato me empecé a acostumbrar a la textura”.
Según la institución mental Challenging Behaviour Foundation esta condición tiene el nombre de “pica” e identifica gente que come cosas raras que incluyen colillas de cigarrillos y hasta heces.
¡Mujer sobrevive tras caer con su auto desde sexto piso de estacionamiento!
Una conductora australiana sobrevivió milagrosamente a la caída de su automóvil desde el sexto piso de un estacionamiento, informaron testigos presenciales y los servicios de emergencias de la región sureña de Melbourne.
La mujer, de unos 40 años, salió viva de entre los restos de su coche, que acabó insertado entre la pared lateral del aparcamiento y la del edificio adyacente, una media hora después de haber caído desde 30 metros de altura. Tenía profundos cortes en la cabeza, pero se hallaba estable, aseguró Paul Bentley, portavoz del servicio de ambulancias del estado de Victoria. “No entiendo cómo se ha podido salvar”, afirmó.
Presidente checo parece robarse bolígrafo durante acto público
Praga. Si es verdad que la pluma es más poderosa que la espada, el presidente checo Vaclav Klaus está a punto de convertirse en un hombre poderosísimo.
Más de 5,000 checos se anotaron en una campaña por Facebook para enviarle plumas a Klaus, después de la amplia difusión por internet de un video en el que se lo ve guardándose una que evidentemente le gustó durante una ceremonia oficial en Chile la semana pasada.
Klaus dijo que es habitual que los gobernantes guarden como recuerdo las plumas con las que firman acuerdos, pero la manera subrepticia como se guardó la pluma —incrustada con piedras semipreciosas chilenas— en un bolsillo por debajo de la mesa le granjeó las críticas de sus compatriotas.
Vojtech Palous, estudiante de medicina de 23 años, dijo que la actitud de Klaus fue “totalmente censurable. Hacer eso frente a las cámaras de televisión fue una locura”.
La campaña pide a los participantes queenvíen a la oficina presidencial plumas, lápices u otros útiles de escritura el 2 de mayo porque “es evidente que el señor presidente no tiene con qué escribir”.
Palous dijo que su familia probablemente enviará una colección de lapiceras.
La cancillería se negó a responder el miércoles al preguntársele si el video en YouTube dañaba la imagen del país.
Klaus, un derechista, disfruta al encontrarse en oposición a la opinión pública y sus posiciones son opuestas a las de Vaclav Havel, a quien sucedió. AP
Bostezó en clase y no pudo cerrar más la boca
Una estudiante fue llevada al hospital, después que abrió mucho la boca para dar un bostezo en una conferencia y luego de eso no pudo volver a cerrarla.
Holly Thomson, 17 años, de Kingsthorpe, Northampton, fue a una conferencia y expresó su nivel de interés con un amplio bostezo.
Sin embargo, para su horror, abrió tanto la boca que dislocó su mandíbula, y no pudo cerrarla de nuevo.
Atrajo la atención de un amigo, que trató en vano de cerrarle la boca, antes que la maestra lo notara, pero sólo le causó más dolor. Holly dijo que estaba tan sorprendida, que probablemente la expresión de su cara lo decía todo.
“Cuando me di cuenta que no podía cerrarla, tuve que decirle a la maestra. Todo el mundo estalló en carcajadas, fue horrible”.
Aunque la condición parecía divertida, los médicos consideraron una fractura de mandíbula grave, ya que la muchacha estaba con dolor y se podía deshidratar rápidamente, ya que no podía comer o beber adecuadamente.
Después que los profesores fueron alertados, Holly fue llevada a la enfermería de la escuela que intentó de todo, desde una botella de agua caliente bajo la barbilla, hasta bolsas de hielo para tratar de liberarla.
Cuando no obtuvo ningún signo de mejora, fue llevada al hospital, donde la mandíbula fue liberada finalmente, al ponerle 26 tablillas de madera en la boca.
El método inusual, realizado por el Dr. Ejiro Obakponovwe, abrió la mandíbula lo suficiente para desbloquearla, según publica The Sun.
Reos sólo pueden leer la Biblia
Carolina del Sur. El departamento de Justicia estadounidense inició procedimientos judiciales contra un sheriff de Carolina del Sur acusado de prohibir a los presos de una cárcel leer cualquier obra que no sea la Biblia.
Según la denuncia del departamento, realizada esta semana ante a un tribunal de Charleston, la oficina del sheriff H. Wayne DeWitt rechaza sistemáticamente las peticiones de los presos que quieren recibir diarios, revistas o cursos por correspondencia.
“El único libro, revista, periódico o publicación religiosa” que el centro de detención del condado de Berkeley autoriza “es la Biblia”, según la denuncia.
Mientras que la Biblia se ofrece a los detenidos de manera gratuita, las otras religiones no tienen derecho a tener ese beneficio.
Un judío que pidió la Torá y dos musulmanes que pidieron el Corán recibieron como respuesta que esas obras se las tenían que traer los miembros de su familia. Sin embargo, según la denuncia, la novia de uno de los musulmanes intentó enviarle el Corán, pero el ejemplar nunca llegó a destino.
El ministerio de Justicia indica que estas prácticas violan la primera enmienda de la Constitución, que garantiza la libertad de religión.