01/03/2024
01:30 AM

En La Mosquitia continúan pescando “al filo de la muerte”

En Gracias a Dios, que depende de la pesca, solo hay una cámara adonde pescadores muchas veces llegan tarde después de sumergirse en las profundas aguas del Caribe

San Pedro Sula, Honduras.

Más de 1,500 buzos misquitos que quedaron lisiados por pescar mariscos en las profundidades del Caribe sin equipo especial para respirar, solicitan al Gobierno y a organizaciones no gubernamentales apoyo para construir clínicas con cámaras hiperbáricas.

Los pescadores misquitos (artesanales e industriales) se lanzan al mar con la esperanza de no tener que pedir auxilio médico en Gracias a Dios porque el hospital ubicado en Puerto Lempira (atiende a 130,000 habitantes) solo posee una cámara hiperbárica y por su uso (por sesión) deben pagar más de L15,000.

La Asociación de Buzos Lisiados de Gracias a Dios (Ambli) estima que en los últimos ocho años más de 1,500 pescadores han quedado lisiados y más de 100 han fallecido por no lograr una respuesta médica inmediata después de los accidentes sufridos en altamar.

“Necesitamos varias cámaras hiperbáricas para que nuestros compañeros no sigan muriendo. Nosotros trabajamos en lugares lejanos en los bancos de pesca y cuando se nos presentan los problemas tenemos que llevar al compañero al hospital de Puerto Lempira o a Roatán, en barco o en avión. Muchas veces llegamos tarde y mueren”, dijo Eleazar López, presidente de Ambli en entrevista con Diario LA PRENSA.

Por falta de recursos económicos, Afotech no logra concluir en Kaukira una clínica hiperbárica para buzos lisiados.

Una cámara hiperbárica es un dispositivo hermético en forma de cápsula en el cual introducen a un paciente que necesita una presión elevada de oxígeno por padecer algunas enfermedades, haber sufrido intoxicación por monóxido de carbono o una descompresión al encontrarse en las profundidades del mar, como les suele suceder a los pescadores misquitos.

En Gracias a Dios, donde la pesca artesanal e industrial es la principal fuente de empleo, trabajan más de 3,000 personas que se sumergen al mar sin equipo de buceo especial, según la Asociación de Buzos Activos de Gracias a Dios.

La Asociación para Fortalecer la Técnica, Científica y Comercialización de la Pesca del Pepino de Mar en Honduras (Afotech) construye en Kaukira una clínica hiperbárica que atenderá a los buzo lisiados, pero, por falta de recursos económicos, esa organización ha tenido que frenar la obra cuando resta un 30%.

“La pobreza severa que afecta a más del 60% de la población de Gracias a Dios y la falta de regulación han propiciado que grandes empresas especializadas en la pesca de mariscos contraten a buzos misquitos para que se sumerjan a profundidades extremas sin el equipo de buceo adecuado por largos períodos, generando una descompresión crónica en sus organismos”, explicó Erika Urtecho, diputada por Gracias a Dios, a Diario LA PRENSA.

Más de 100 buzos misquitos han muerto en los últimos ocho años.

Urtecho advierte que “la situación de los buzos en La Mosquitia es tan grave que, incluso, la Corte Interamericana de Derechos Humanos reconoció que la integridad de los pescadores se encuentra en peligro, por lo que dictó el 31 de agosto de 2021 una sentencia favorable en el caso Opario Lemoth Morris y otros vs. Honduras, en el cual el Estado de Honduras debía reconocer su responsabilidad internacional”.

Solicitud

“Conociendo esta realidad, el 21 de julio de 2023 presenté al Congreso Nacional un proyecto de ley para la dotación de cámaras hiperbáricas y la construcción de tres centros en las comunidades de Kaukira, Ibans e Irlaya.

Asimismo, en septiembre de 2023, me reuní junto a la representante de la ONU, Alice Shackelford, con la Junta Directiva de Teletón, para exponerles la urgente necesidad y poner a su disposición esta edificación que se encuentra inconclusa, para su finalización e instalación del centro de rehabilitación Teletón en ese espacio”, dijo la diputada.

Urtecho manifestó que los centros de rehabilitación con cámaras servirán “para atención del proceso de rehabilitación de los buzos lisiados; ofrecer una acción preventiva y oportuna a todos los buzos activos que participan en la pesca de langosta, caracol y pepino de mar, evitando así sumar más buzos lisiados y para la atención de pacientes con déficit físico como secuelas de eventos cerebrovasculares, neuropatías, dolores crónicos, también para niños con parálisis cerebral infantil (PCI) y recuperación posterior a fracturas”.

Los pocos pescadores que logran ahorrar dinero obtenido en estas actividades muchas veces lo gastan cuando se ven obligados a viajar a otras ciudades del país para recibir atención médica. Solo en transporte aéreo gastan L9,000.