Tegucigalpa, Honduras.

El Ministerio Público (MP) comenzó la entrega de citatorios a los oficiales y agentes mencionados en el informe de la Inspectoría de la Policía que vincula a miembros de esta institución en los asesinatos del zar antidrogas, Julián Arístides González y Alfredo Landaverde, el cual fue publicado por The New York Times la semana pasada.

Estas diligencias obedecen al replanteamiento de las hipótesis que realiza la Fiscalía por los nuevos elementos que han surgido con la publicación del documento en medios nacionales e internacionales.

Un funcionario del MP aclaró que la presencia en la entidad de varios agentes mencionados en el informe esta semana, no es para rendir declaraciones, ya que ellos han acudido a título personal y han llevado consigo alguna documentación de soporte para constatar que no han tenido participación en estos asesinatos.

“Ya se han citado para que declaren, pero de los citados no ha llegado ninguno; el citatorio tiene un tiempo establecido para que se presenten. Pero algunos mencionados en el informe han asistido al Ministerio Público para llevar algunos escritos, pero eso no es una declaración formal”, expuso.

Al consultarle sobre la cantidad de citados y las identidades de los mismos, dijo que desconocía esa información.



Desfile

Ayer continuó el desfile en el MP de varios policías mencionados en el informe del NYT, quienes ingresaron por la puerta de atrás de la institución para evitar a los medios de comunicación.

Uno de los oficiales que llegó fue el comisionado Einar Moncada Martínez, quien es señalado como uno de los jefes policiales que presuntamente le dio seguimiento a González antes de su asesinato.

De igual forma se presentó el comisario Juan Carlos Lagos, quien fue señalado como ayudante del director general en el 2009, Salomón de Jesús Escoto Salinas.

Según el informe, Lagos dirigía a los sicarios que asesinaron a González.

Además, asistió el subcomisario Javier Francisco Leiva Gamoneda, quien fue el supuesto encargado de designar a los agentes de Tránsito que le darían vía libre a los sicarios para cometer el asesinato. El apoderado legal de los acusados anteriores, quien no quiso revelar su identidad, denunció que el fiscal general Óscar Chinchilla se negó a atender a sus clientes.

Los primeros en presentarse de manera voluntaria desde el martes ante las autoridades fueron los policías Josué Constantino Zavala Laínez, exjefe de la motorizada, quien llegó con documentos y un celular Black Berry para demostrar que no tiene ninguna participación en el hecho.

Asimismo, Nancy Yessenia Cano Reyes, inspectora de Policía, asistió al MP. Según el informe fue la encargada en entregar el dinero a los policías que participaron en la muerte de González.

De igual forma se presentó el inspector de Policía José Geovanny Fonseca.

Cabe mencionar que otros salpicados en estos hechos han acudido al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos para solicitar protección. Ellos son: Ramón Sabillón, exdirector de la Policía y Héctor Caballero, subcomisario.

Implicado se defiende

Entretanto, el expolicía de la Dirección de Tránsito, Germán Neptalí López, mencionado por el The New York Times como participante en el asesinato de González, compareció públicamente para aclarar que no participó en el crimen por el que se le señala, ya que estaba en servicio en La Esperanza, Intibucá.

“Para mí es sorprendente esta información. Es un riesgo total para mi familia porque la acusación es bien seria.

Es más, quiero mencionar que el 12 de abril de este mes me fueron a buscar a mi casa los de la Atic (Agencia Técnica de Investigación Criminal), me interrogaron unas cinco horas tratándome de confundir y acusándome directamente de que yo había sido el gatillero”, manifestó López.

El expolicía aseguró que mientras estuvo en la institución, fue muy centrado y ahora que aparece su nombre y foto en el diario estadounidense está bastante preocupado.

“Yo tengo pruebas contundentes que pueden dar fe de mi trabajo, de dónde me encontraba ese día”, señaló. López se dedica ahora a la mecánica en La Esperanza y recordó que estuvo 10 años en la Policía de Tránsito y seis meses en la de Turismo.