Desde ayer los empleados del Registro Nacional de las Personas de El Progreso comenzaron a empacar para trasladarse a un nuevo local, ya que el existente no representa ninguna seguridad para el personal y ciudadanos.
Las atenciones al público en el RNP fueron suspendidas desde el martes de esta semana por la toma de estas oficinas por parte de los trabajadores que exigían mejores condiciones para desarrollar su labor.
La situación obligó a Luis Fernando Suazo, subdirector del RNP, a reunirse con su personal el miércoles para buscarle una solución al problema que afecta no sólo al personal sino a las personas que acuden a diario a realizar todo tipo de trámites.
Entre las demandas están el cambio de local, adquisición de nuevo mobiliario y la instalación de una base de datos conectada con la central en Tegucigalpa y el resto del país.
Compromiso
La toma fue suspendida luego que Suazo se comprometiera con los trabajadores a solventar sus necesidades en el menor tiempo posible.
Las demandas fueron satisfechas y “desde esta semana ellos ya pueden ir empacando todas las pertenencias de esa oficina para trasladarlas a un nuevo local más céntrico y en mejores condiciones”, dijo Suazo.
El funcionario explicó que a más tardar en tres semanas El Progreso estará conectado a la base de datos con la oficina central de Tegucigalpa. Esto facilitará a dar una mejor atención a los ciudadanos.
Agregó que para los próximos días espera que llegue de Tegucigalpa un buen número de identidades que fueron tramitadas en esta oficina.
“Para finales de octubre esperamos tener en la base de datos un buen porcentaje de imágenes de los libros de la ciudad ribereña”, aseguró.
Ana Luisa Arana, presidenta del sindicato del RNP de El Progreso, dijo que se mantendrán vigilantes para que lo prometido por su superior se cumpla en el tiempo estipulado para bien de la ciudadanía.
“Gracias a Dios el esfuerzo no fue en vano. Esperamos dar una mejor atención a las personas que requieran de nuestros servicios”, apuntó.
Marcos Ruiz, vecino, comentó que ya era tiempo que las autoridades se preocuparan por los problemas que afectan los trámites en esta dependencia de El Progreso, que a pesar de ser una ciudad ha sido vista como una aldea sin tecnología para estos trámites.