En una reunión privada de Consejo de Ministros, el presidente Porfirio Lobo advirtió ayer a sus ministros que deben alcanzar las “metas imperdonables” para enderezar el rumbo del Gobierno.
En la sesión de trabajo se planificaron las prioridades del Ejecutivo para los próximos dos años en áreas como empleo, seguridad, infraestructura, derechos humanos y competitividad.
Se determinó que todas las secretarías de Estado deberán presentar en diciembre próximo una propuesta de trabajo para 2012 y 2013.
“La reunión no fue para hacer amenazas; fue de coordinación. Cada una de las secretarías tiene lo que denominamos metas imperdonables y es lo que cada ministro (debe) dejar una vez que dejemos nuestra función”, expresó el ministro de Recursos Naturales, Rigoberto Cuéllar.
Los secretarios deberán tener un método de coordinación para complementar esfuerzos y lograr las metas con mayor eficacia.
“La idea de las mesas de trabajo es interactuar con las demás secretarías con que tenemos relación para lograr esas metas y coordinar esfuerzos”.
Se acordó que se hará un seguimiento de los programas para monitorear que se estén llevando a cabo de acuerdo con un cronograma de trabajo.
Los secretarios conformaron nueve grupos de trabajo entre las instituciones, según el área de competencia.
Cuéllar explicó que para los funcionarios que tienen aspiraciones políticas el tiempo es más apremiante, ya que las elecciones internas son el próximo año y si se retiran para participar en ese proceso, deberán dejar ejecutadas sus metas antes de dimitir.
Los pocos ministros que dieron declaraciones al salir de la reunión negaron que el Presidente les haya dado un ultimátum para que mejoraran su rendimiento.
El viceministro de la Secretaría de Planificación y Cooperación Externa, Seplan, Julio Raudales, indicó que los objetivos tienen relación con el acuerdo stand-by firmado con el Fondo Monetario Internacional, FMI.
Basados en las recomendaciones del FMI, se planteó en la reunión la necesidad de mantener la disciplina fiscal y una política monetaria que concuerde con la competitividad del país, controlar los institutos de previsión y normalizar la generación eléctrica.
El Gobierno afirmó su convicción de continuar el reordenamiento económico del país.