Las constantes lluvias en el departamento de Yoro tienen en alerta a las autoridades. En Yorito se destruyó un puente y hubo deslizamientos de tierra que están a punto de dejar incomunicadas a 12 aldeas de la montaña.
La crecida del río Pimienta destrozó uno de los cabezales del puente en la salida de este municipio a Sulaco.
Hace tres meses, otra fuerte corriente se llevó la estructura en el lugar y los vecinos edificaron uno de madera, que tampoco resistió los embates de la naturaleza.
“Nos mantenemos pendientes de lo que pasa en Yorito. Los daños han ocurrido solo en la infraestructura vial. Esperamos que las lluvias cesen para que no continúen los deslizamientos que amenazan con dejar incomunicadas a 12 comunidades de la zona montañosa”, expresó Luis Vallejo, comandante del Cuerpo de Bomberos de la ciudad de Yoro.
Durante el recorrido por la zona, los bomberos han orientado a los habitantes de sitios de riesgo y cerca de los ríos para que estén alerta y que si es necesario se salgan de esos lugares para evitar lo peor.
Otro municipio en problemas por las lluvias es la cabecera departamental, Yoro.
La crecida de las quebradas que abastecen de agua a la ciudad ha llenado de arena las presas y la red de tubería. Eso ha obligado a los bomberos a llevarles agua a cerca de 400 familias del casco urbano.
En Morazán y El Negrito, los pobladores se mantenían pendientes de la crecida del río Cuyamapa.