Además de esperar muchas horas para ser atendida, doña Juana Martínez tenía un dilema: pagar más de ocho mil lempiras de energía eléctrica o cerrar su pequeño negocio de venta de pollo.
Eran las 9.30 de la mañana y las oficinas de la Enee del barrio El Benque ya estaban abarrotadas de personas que presentaban reclamos. Una de ellas era doña Juana, que ahora no sabe cómo pagará la colegiatura de dos de sus seis hijos.
La mujer de 50 años se fue de espaldas cuando a su vivienda en Chamelecón le llegó un recibo de luz, más del cual mitad está acreditada al ajuste por combustible aprobado por el Gobierno.
“Eliminé una cámara y un congelador y siempre me sale un alto consumo en la factura”, expresó el ama de casa.
Preocupados y molestos
Mientras doña Juana esperaba que llegara su turno, las sillas de la sala de reclamos se iban llenando poco a poco frente a las únicas tres ventanillas que había para atender a los usuarios.
En la entrada, Arnaldo Torres, de atención al cliente, hacía un esfuerzo casi vano por agilizar el proceso para cada abonado.
¿Desea información previa antes de pasar a la ventanilla?, les preguntaba. Además de orientar a los usuarios, muchas veces le toca hacer de mediador, pues algunos abonados ingresan tan enojados que se les salen palabras fuera de tono y ponen tenso el ambiente.
Este empleado explicó que la mayoría de personas presentan reclamos por alto consumo, solicitud de servicios no atendidos y reposición por medidores quebrados y quemados.
Basta permanecer un par de horas en esas oficinas para comprobar que casi todos los abonados llegan por una razón: cobros por alto consumo. Los casos son diferentes, pero la preocupación y el enojo son similares.
“Normalmente mi factura es de 250 lempiras y hoy me salen cinco mil”, señaló Jorge Hernández, otro de los usuarios.
La respuesta que recibió don Jorge es que se trataba de una mala medición y que se enviaría una cuadrilla a chequear su medidor.
Otra afectada es el ama de casa Ana Carranza, que con factura en mano dijo que el mes anterior su recibo subió casi el triple.
“Pagaba 300 lempiras y me salen más de mil. Esto es un asalto”, indicó Carranza, residente en la colonia Independencia.
Señaló que se había presentado a inicios de este mes con el mismo reclamo y le extendieron una orden de revisión para el seis de mayo. “No llegaron a revisar nada y ahora me dan otra orden para el 20 de este mes”, expresó.
Con préstamos pagan
Mucho de los usuarios han tenido que solicitar préstamos para cumplir con el compromiso y que no se les corte la energía eléctrica.
“No he terminado de pagar lo que me prestaron para la factura anterior y ya tengo que cancelar la otra”, dijo preocupada Maritza Castillo.
Las quejas se presentan en todos los sectores de la sociedad, desde amas de casa que no tienen recursos para cancelar un cobro excesivo hasta pequeños microempresarios que temen perder su única fuente de trabajo.
“Lo único que tengo es una panadería pequeña, que es de la familia. Las ganancias son pocas y no tenemos esas cantidades que nos cobran”, lamentó Ernesto Fernández.
A medida que transcurría la mañana, el espacio se volvía insuficiente para atender a los ciudadanos y muchos esperaban su turno. Mientras, doña Juana abandonó el lugar con el recibo en la mano y la indignación por no tener respuestas.
Desde hace casi dos meses, la Enee no cuenta con el cable empleado para responder a la solicitud de instalación del servicio de energía eléctrica.
No hay cable para instalar energía
El supervisor del personal de campo, Carlos Fernando Leonardo, dijo que les explican el problema a los abonados.
“Si el usuario quiere comprar el cable, la instalación se hace rápidamente”, agregó Leonardo. Indicó que a diario atienden de 150 a 200 solicitudes de instalación, pero sólo la mitad tiene los recursos para adquirir el cable.
Su versión fue reforzada por el vocero de la Enee, Carlos Panting, quien explicó que no ha habido material para hacer la instalación por falta de recursos. “Una vez que tengamos los recursos, se compra el material”, señaló.
“Tengo un mes de haber solicitado el servicio y no se han presentado”, manifestó Pedro Altamirano, que viajó de Choloma a San Pedro Sula para recibir la misma respuesta de hace un mes. Mientras se solventa esta situación, muchos tendrán que seguir esperando a oscuras.
Así opinan
'Es un mal servicio. No puede una empresa de este tipo pedirles a los usuarios que compren un cable por instalación del servicio”.
Carlos Roberto Fuentes
Afectado
'Estoy esperando que lleguen a instalarme un medidor. Lo que me dijeron aquí es que me hace falta una constancia”.
Orlando Bonilla
Abonado
'Solicité dos contadores y nunca llegaron a instalarlos. Les falta mucho para mejorar; he venido como en ocho ocasiones”.
Reyna Griselda Hernández
Ama de casa
'En mi casa sólo viven tres personas y me salen casi cuatro mil lempiras de luz. No tenemos recursos para pagarlos”.
María Lidia Archaga
Ciudadana
Para tomar en cuenta
En las oficinas de la Enee hay dos ventanillas de la empresa del Servicio de Medición de Honduras, Semeh, que atiende errores de lectura, reposición de recibo, pago no rebajado, lecturas acumuladas, corte, conexión o negociaciones
En las oficinas de la Enee hay dos ventanillas de la empresa del Servicio de Medición de Honduras, Semeh, que atiende errores de lectura, reposición de recibo, pago no rebajado, lecturas acumuladas, corte, conexión o negociaciones
El horario de atención es de ocho de la mañana a cuatro de la tarde y se hace por orden de llegada. En la entrada se le dice al usuario en qué ventanilla será atendido, según el reclamo o la solicitud del abonado.