Municipios como Pimienta y Potrerillos se vieron forzados a cancelar sus ferias a raíz de la violencia que impera desde varios años.
Pimienta no celebra su feria patronal desde el año 2005.
El alcalde, Raúl Ugarte, expresó que tuvo que suspender esa actividad para no poner en peligro a la ciudadanía, puesto que los actos de violencia se estaban volviendo costumbre, especialmente en el carnaval que se celebraba el 15 de agosto, en honor a la Virgen del Tránsito.
Según Ugarte, los elementos policiales son muy pocos para controlar una población de más de 12 mil habitantes.
Aunque se canceló esa celebración, los actos religiosos siempre se llevan a cabo. La alborada y la misa son los únicos actos que quedaron, mientras que las tradiciones como carreras de caballos y bicicleta, el palo encebado, los encostalados, y la elección de la reina quedaron descartadas.
El alto índice delictivo de esta comunidad ha afectado hasta la Iglesia Católica, que fuer víctima de robo el 31 de octubre de 2006; cuatro imágenes de sus santos fueron sacadas de la iglesia Nuestra Señora de Tránsito, con las cuales practicaron ritos satánicos atrás del templo; luego aparecieron quemadas en la aldea La Venta. Ese acto fue repudiado por los feligreses.
La estación policial de Pimienta cuenta con 11 agentes y una patrulla. Según el reporte que dieron a conocer las autoridades, en 2007 se registraron más de 20 hechos violentos en los que figuran robos y destace de caballos, pero sobresalen los homicidios.
El edil también explicó que una de las causas que ha contribuido al alza delictiva es la población que ha llegado a residir a esta zona.
José Torres reside desde hace 50 años en este sector; él manifestó que la falta de oportunidades han generado que ésta sea una zona peligrosa, además señaló que el Gobierno los ha marginado a través de la historia.
La comunidad extraña las tradiciones que se realizaban en la feria.
Otro de los municipios afectado por la delincuencia es Potrerillos. Desde 2006 se suspendió la celebración de la feria, festividad que se realizaba en honor San Miguel Arcángel.
El alcalde Valentín Ramírez, expresó: 'Una de las razones por la que hemos cancelado la feria es porque no mejoramos en cuanto a la seguridad. Es muy peligroso, por ahí viene gente que no es del municipio. Mi criterio es que continúe suspendida la actividad'. El alcalde dejó entrever que de garantizarse una mejor seguridad para el municipio podría retomarse la tradición; si contaran por lo menos con quince agentes más, volvería la feria; pero en la actualidad sólo hay nueve agentes que resguardan a 25 mil habitantes.
Ramírez agregó que necesitan apoyo del ministro de Seguridad para fortalecer este sector que cada día registra más hechos delictivos.
'Las ferias son para darle alegría a la comunidad y como no se puede a raíz de la violencia, no queda más que suspenderla, para evitar más peligro'.
Desde el año antepasado, los residentes de Potrerillos sólo se quedaron festejando la misa cada 29 de septiembre en honor a San Miguel Arcángel. Al igual que Pimienta, ésta eliminó sus tradiciones: el carnaval y otras fiestas.
Potrerillos pese a señalarse como una un sector sangriento, en la estación de Policía no tienen estadísticas que muestren cuántos hechos violentos se han realizado en los últimos meses.
Aducen que la mayoría de las denuncias son por violencia doméstica.