El fenómeno La Niña ya llegó a territorio hondureño y Copeco pronostica que las fuertes lluvias seguirán esta semana. Tegucigalpa vivió ayer toda la fuerza de este fenómeno cuyas tormentas causaron caos y daños en importantes vías de la capital como el bulevar Fuerzas Armadas.
El comisionado presidente de Copeco, Lisandro Rosales, advirtió sobre lo que se espera con la presencia de La Niña este mes, en septiembre y en octubre.
A diferencia de El Niño, el fenómeno La Niña dejará lluvias arriba de lo normal en diez departamentos del país: Choluteca, Valle, El Paraíso, La Paz, Francisco Morazán, el sur de Olancho, Comayagua, Intibucá, Lempira y Ocotepeque. “Lo que sucede con este fenómeno es que su presencia hace que el Pacífico tropical ecuatorial esté más fresco. Entonces el Atlántico está más caliente y se genera más lluvia. Es lo contrario de El Niño, que generaba sequía”, explicó el comisionado Rosales.
Indudablemente el paso de la tormenta Agatha, hace unos meses por el país, sirvió de práctica para la nueva administración que comanda Copeco, que argumenta que ya están preparados para la llegada de La Niña.
En departamentos como Copán, Santa Bárbara, Cortés, Yoro, Colón, el norte de Olancho y el litoral de Atlántida las probabilidades de lluvia recaen en el rango normal y bajo lo normal no califica ningún departamento, según informes proveídos por Copeco.
El Foro del Clima de América Central dice: “Se esperara que el período canicular en agosto sea más corto que lo normal. La finalización de la temporada lluviosa podría atrasarse entre 5 a 10 días de su promedio, se aparta el litoral Caribe, adonde a partir de noviembre comienza la temporada más alta del régimen lluvioso”. También el Servicio Meteorológico Nacional, SMN, tiene sus observaciones acerca de La Niña:
“Las temperaturas del Atlántico tropical norte se encuentran muy cálidas y han superado los registros de los últimos 30 años. Después de analizar la serie de lluvias y temperatura de la red de observación del país, los montos acumulados de lluvia para el trimestre podrían ser mayores al promedio en la zona sur, suroccidental y central, cercanas con tendencia a mayores al promedio en la zona oriental, norte interior y noroccidental”.
Copeco se prepara
A raíz de la experiencia obtenida con la tormenta Agatha, Copeco mide los pros y contras de las emergencias. Algo que preocupa a las autoridades es la falta de atención a las alertas por parte de algunas municipalidades. “Muchos alcaldes no le prestan atención ni la importancia necesaria a las emergencias y un ejemplo claro se da en la comuna de San Pedro Sula. Ellos tienen un sistema de alerta temprana, pero hace poco hicimos una capacitación y el alcalde ni siquiera mandó un regidor. También pasa en Choluteca adonde el alcalde es un desentendido del tema. Son cosas que nos preocupan porque son zonas altamente vulnerables”, manifestó el comisionado.
En cambio, la Alcaldía de Roatán, Islas de la Bahía, tiene su comité de emergencia municipal muy bien organizado, igual que Maraita, Francisco Morazán, que según el comisionado, le dan importancia al problema, no como sucede en las grandes ciudades.
“El personal de Copeco está listo para la llegada de La Niña, estamos poniendo los materiales para atender a quince mil familias de inmediato en las primeras 72 horas, que es nuestra capacidad inmediata”, agregó Rosales. La Niña contempla para la zona norte lluvia normal pero con actividad ciclónica, según Copeco.
En el sur del país califican como zonas más complicadas Alianza y Goascorán en el departamento de Valle, y Marcovia en Choluteca. En Francisco Morazán la vulnerabilidad de Tegucigalpa mantiene en alerta a las autoridades. Sin duda alguna los sistemas de alerta temprana que maneja Copeco junto con las municipalidades son los métodos más eficaces en una emergencia.
“También los medios de comunicación nos ayudan a prevenir. Insisto, es necesario que las alcaldías se pongan a trabajar de manera coordinada. Sólo 175 de 298 municipalidades están plenamente identificadas trabajando con instrucciones. Queremos que sean los 298 para tener un mejor funcionamiento con la llegada de La Niña, por ejemplo”, advirtió Rosales. El comisionado puso como ejemplo a Roatán, zona altamente riesgosa por los huracanes, pero ya el alcalde ha organizado en las comunidades grupos de pescadores que están capacitados con sus lanchas para responder en una emergencia.
Los errores en Agatha
El comisionado Rosales fue sincero y aceptó que en la emergencia de la tormenta Agatha los sistemas de comunicación de Copeco fallaron. “Con Agatha medimos nuestras capacidades, fallamos en la comunicación, en las movilizaciones y tuvimos que depender mucho de otras instituciones del Estado para que nos prestaran vehículos. Muchas instituciones se disparan solas y debemos trabajar ordenadamente”, expresó Rosales.
La experiencia dejada por la pasada tormenta tropical dejó cosas nuevas para enfrentar una nueva emergencia y la primordial para Copeco es mejorar las comunicaciones. “Con un mejor sistema o equipo de respuesta inmediata podremos mejorar. Tenemos una red de radios que no ha estado funcionando desde 2007, pero ya se ha restablecido en Atlántida y Colón”, informó el comisionado.
Otro punto de interés es la atención a todo el país, ya que, según Rosales, el Estado mismo pone atención a zonas altamente de riesgo como Tegucigalpa y el Valle de Sula y se olvida de otras zonas vulnerables como el occidente. “El presupuesto de Copeco es muy limitado y para el próximo año nos están dejando con menos. Sin embargo, ya estamos haciendo una justificación del porqué mejorarlo.
Necesitamos el apoyo de población con las alertas tempranas.
Cuando éstas se hacen es con un gran objetivo: prevenir los desastres. La población debe aprender a mejorar, tenemos que organizarnos en un alto nivel y a raíz de esto es que las alertas con la tormenta Agatha funcionaron”, enfatizó.
La tormenta Agatha dejó a su paso 19 muertos en Honduras en comparación con Guatemala que tuvo 92. Rosales cree que lamentablemente 17 de los muertos fue por imprudencia, pero que afortunadamente las alertas funcionaron de buena manera y la población entendió que no es capricho, sino una necesidad.
Copeco ya instalacó estaciones hidrométricas en los ríos más peligrosos de Honduras: Aguán, Patuca, Chamelecón, Ulúa y Choluteca.
“Nos hace falta el Wanpú y el Guayape porque la intención es tener una medición de todos. Con esto sabemos a cuánto está la altura y podemos hacer las alertas en tiempo real”, indicó Rosales.
El funcionario explicó que raíz de un proyecto de fortalecimiento que comenzaría en septiembre, Copeco estará recibiendo equipo por parte de una fundación española de aproximadamente 20 millones de euros. “Este paquete de donación es grande, incluye estaciones sismográficas a nivel nacional, estaciones hidrográficas, podremos dar una mejor lectura”, puntualizó Rosales. La donación está pendiente, sólo falta que sea aprobada en Consejo de Ministros.
Pronóstico de huracanes 2010
El pasado 2 de junio, los doctores de la Universidad Estatal de Colorado, Estados Unidos, hicieron un reciente pronóstico nuevo sobre la temporada de huracanes 2010 para la zona del Océano Atlántico, Mar Caribe y el Golfo de México.
Este pronóstico se ha hecho basado en las distintas alteraciones del debilitamiento del fenómeno de El Niño sobre el Océano Atlántico haciéndolo un poco más cálido de lo normal.
Información obtenida desde mayo 2010 indica que la temporada de huracanes en el Atlántico será mucho más activa que el promedio de las temporadas ocurridas entre los años 1950 y 2000.
Se estima que para esta temporada podría haber 18 ciclones tropicales -promedio 9.6 ciclones tropicales- de los cuales tres podrían ser tormentas tropicales, diez huracanes -el promedio es de 5.9-, y cinco huracanes mayores de categoría tres, cuatro y cinco, el promedio es 2.3.
Se espera que condiciones neutrales en la temperatura del Océano Atlántico persistan hasta que El Niño se debilite. Mientras que el fenómeno de La Niña estaría presentándose entre agosto y octubre, la parte del año más activa de la temporada.