El Régimen de Aportaciones Privadas, RAP, cuenta con más de 200,000 afiliados en todo el país y de esa cantidad el 50 por ciento pertenece a San Pedro Sula.
Los sampedranos solicitan más financiamiento para comprar viviendas, que representa el 36%; 27.5% para construcción; 18% para liberación; 12% para compra de terreno y 6.5% de la totalidad de préstamos es para mejoras en residencias. La liberación es cuando alguien compra una casa por medio de otra institución y solicita el préstamo con el RAP a fin de que se traspase la deuda a esa entidad para que el beneficiario pague el financiamiento con intereses bajos.
Las cifras que maneja el RAP indican que en este año esa entidad ha prestado en la zona norte alrededor de 500 millones de lempiras y de esa cantidad el 90 por ciento fue a los sampedranos, o sea 450 millones. La solicitudes de crédito se incrementaron este año en un tres por ciento en relación con 2009. El RAP facilita a sus afiliados adquirir una vivienda a interés del 11.5 por ciento.
La gerente regional del RAP, Ruth López, explicó que la institución cuenta con más de 200,000 afiliados en el ámbito nacional. De esa cantidad, el 50 por ciento de los cotizantes pertenecen a San Pedro Sula. El Régimen de Aportaciones Privadas nació con el propósito de generar ahorro interno de largo plazo. Su principal objetivo es fomentar el ahorro entre sus afiliados para canalizarlo al financiamiento habitacional, contribuyendo al mejoramiento de las condiciones de vida de un considerable sector de la población.
Retiro de aportaciones
Este año, en San Pedro Sula se han beneficiado más de 800 núcleos familiares.
“No todos los afiliados solicitan financiamiento. La mayoría de nuestros afiliados están por ahorro porque a lo mejor ya cuentan con una solución habitacional”, dijo. En relación con el año pasado, el número de afiliados subió, pero al mes aproximadamente 1,500 personas acuden a la oficina regional a retirar sus aportaciones. El afiliado debe tener un año de no cotizar para que pueda retirar su dinero. “Hay mucha variación en cuanto a la estabilidad laboral del afiliado, ya que hay temporadas en que tiene trabajo y en otras está desempleado”, acotó López.
Al año, alrededor de mil familias sampedranas buscan un financiamiento con el RAP. De esa cifra se aprueban unas 800 solicitudes de préstamo para comprar, liberar, reparar o construir una vivienda.
“La aprobación de los préstamos no dependen de nosotros, sino del sistema bancario. Hacemos el trámite de financiamiento por medio de la banca. No todas las aplicaciones son aprobadas, ya que hay requisitos que se deben cumplir y uno de los que más afectan a las personas es el endeudamiento que tienen”, refirió López. Indicó que la mayor parte de los sampedranos que solicitan un financiamiento para vivienda prefieren adquirirla fuera de la ciudad, ya que residir dentro del municipio resulta muy caro porque ya no se encuentran urbanizaciones accesibles a la gran mayoría de los afiliados. “Tenemos bastantes aplicaciones de ciudadanos que buscan obtener su vivienda en los alrededores de la ciudad”.
Requisitos para un crédito
El financiamiento otorgado a cada afiliado es con una garantía hipotecaria y representa como mínimo 28 veces su salario, explicó López.
Uno de los requisitos para optar por un préstamo es tener tres meses de cotizarle al RAP; no depende de la cantidad que tenga en aportaciones. “El proceso para que se apruebe un crédito dura dos semanas. La banca está agilizando sus trámites. Trabajamos con todo el sistema bancario”, concluyó.
La Fundación para el Desarrollo de la Vivienda Social, Fundevi, es otra opción para adquirir un financiamiento, sea para comprar, mejorar, reparar o construir una casa.
La institución ha prestado en San Pedro Sula alrededor de 700 millones de lempiras. El gerente regional de esta institución, Roger Ordóñez, indicó que uno de los requisitos para obtener un préstamo es poseer una fuente de ingresos que permita pagar las cuotas del crédito.
Fundevi posee la línea de préstamos hipotecarios a largo plazo y fiduciarios a corto plazo. “Se hace un estudio socioeconómico para determinar la capacidad de pago y las condiciones económicas de la familia; cumpliendo estos aspectos se le brinda el monto del crédito y la solución habitacional”, refirió.
Este año, 1,500 personas fueron beneficiadas con créditos. El financiamiento máximo es de 250,000 lempiras, porque los préstamos van orientados a vivienda social. “Solamente en San Pedro Sula hemos beneficiado a unas 25,000 familias”, refirió.