16/04/2024
08:51 AM

Inyecciones no logran frenar fugas en la represa El Cajón

Tegucigalpa, Honduras.

La reparación de las fisuras de la represa Francisco Morazán no avanzan en el tiempo y con la calidad que se esperaba, denunció ayer el Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Stenee).

El sindicato cuestionó la lentitud en los trabajos porque la empresa encargada no cuenta con la maquinaria adecuada para este tipo de trabajos.

“Se hicieron revisiones en el sitio de trabajo y se comprobó que no estaban cumpliendo, primeramente con el tiempo establecido, y segundo, no tienen la maquinaria adecuada para ejecutar las reparaciones”, reveló Ángel Hernández, miembro de Stenee.

Esto provocó que las inyecciones de concreto que estaban haciendo no funcionaron porque siempre había fuga de agua, por lo que se les pidió que enmendaran ese trabajo.

Hernández lamentó que la empresa supervisora estuviera dando el visto bueno de la obra; entretanto, el Stenee estaba denunciando las anomalías ante las autoridades de la empresa estatal, lo que provocó que el gerente de la Enee, Roberto Ordóñez, verificara el trabajo.

“Se tuvo que convocar al ministro Ordóñez para que él constatara lo que estaba pasando y realmente se hicieron sugerencias para que mejoren el trabajo que se está realizando”. El sindicalista también expuso que los retardos en los trabajos afectan porque sigue la fuga de agua, aparte que se puede incurrir en más gastos.

Manuel Palma, jefe de División de las Centrales Hidroeléctricas, reconoció que sí se han presentado ciertos problemas en la reparación de las fisuras, pero se han ido resolviendo. Según Palma, las labores están dividas en varios frentes que comprenden trabajos simultáneos. No obstante, dijo que esperan terminar en el tiempo previsto pese a los atrasos que han tenido.

Adjudicación

El contrato fue adjudicado el año pasado a la empresa Astaldi y se contrató para la supervisión a la empresa Geoconsul.

En la supervisión también participa un grupo de empleados de la Enee.

El proyecto se valoró en 34.8 millones de dólares para ejecutarse en dos años, programando su inicio en diciembre del año pasado, pero comenzó a hasta este año.

En el primer año se presupuestó erogar el 15% del monto total, que equivale a más de 5.2 millones de dólares, y el resto en el siguiente período, de acuerdo con declaraciones de las autoridades de la Enee a este medio de comunicación.

Al principio de la adjudicación de las obras, miembros del Colegio de Ingenieros Mecánicos, Eléctricos y Químicos de Honduras (Cimeqh) advirtieron que esta empresa no contaba con la experiencia para este tipo de trabajos.

Según cálculos de Cimeqh, el problema de las fisuras dejaba una pérdida de mil litros por segundo, lo que equivale a más de 86 mil litros de agua al día, lo que representa una pérdida de más de 31 millones de metros cúbicos de agua al año. Ese volumen traducido a energía no generada representa una pérdida de más de 13,000 megavatios hora anuales.

El Cimeqh lamentó que hayan dejado pasar tanto tiempo para empezar estas labores debido a que los costos se elevaron más de 40 millones de dólares.