Sin importarles las ordenanzas municipales o el daño que pueden provocar a centenares de infantes, en diversas pulperías de la ciudad están vendiendo pólvora sin restricción.
Un recorrido por las diferentes colonias muestra evidentemente que los cohetes se venden como dulces a los pequeños a cualquier hora del día. Los niños fueron nuestros guías.
Ellos conocen muy bien los precios, los tipos de explosivos y los negocios donde se pueden adquirir.
“El paquete de cohetes lo dan a tres lempiras, los morteros y las metralletas son más caros”, nos dijo uno de ellos.
El primer sector que se visitó fue Chamelecón, allí habitan más de 15 mil pequeños. Al ver a un grupo jugar en la calle nos acercamos y les preguntamos si sabían dónde podríamos encontrar cohetes, metralletas o morteros.
Los chicos respondieron de inmediato y dieron muchas direcciones. Nos apostamos en los negocios que nos mencionaron.
No había transcurrido una hora cuando en el depósito El Pueblo, ubicado en una de las calles principales de la colonia San Isidro, ingresó una niña de unos 10 años. Le seguimos paso a paso sus movimientos. Al salir del negocio, sus manos las traía cargadas de cohetes. Eso fue antes del mediodía.
Al hablar con los pequeños y manifestarle que la pólvora es muy peligrosa comentaron que ellos no la queman. “Nuestros amigos la compran porque les gusta reventar cohetes en la esquinas de los pasajes”.
Señalaron que en casi todas las pulperías venden, incluso dicen conocer que “los miércoles, un señor les viene a dejar la pólvora a los dueños de los negocios para que la vendan”.
Lo manifestado por los pequeños concordó con lo que dijo la dueña de la pulpería Yeimi, de la colonia Santa Anita, del mismo sector. “Dice que no hay pólvora. Que será el miércoles”, explicaron los infantes.
En la colonia Valle de Sula no fue difícil ubicar las pulperías que venden los explosivos. “Sí, donde Moncho y en una casa blanca que está abajo. Aunque también hay una arriba en la que venden, vayan a cualquiera”, nos decían.
Les pedimos que nos guiarán, los chicos se disponían a comprar la pólvora y hasta la mostraron felizmente cuando se las dieron.
En el barrio Cabañas, los vecinos relatan que a partir de las siete de la noche no se aguanta el ruido de los explosivos y que éstos los venden en el pasaje Navidad, al cual llaman por su difícil acceso, “el laberinto”.
Puntos clandestinos
En la colonia Islas del Progreso y en La Pradera, la pólvora no se adquiere en las pulperías.
En la primera, en la 32 calle, entre 11 y 12 avenida, hay un señor que la vende desde una casa de aspecto descuidado. Desde la entrada del pasaje pudimos captar a diferentes pequeños que se acercan en busca de los artefactos explosivos.
Lo mismo sucede en La Pradera, en una casita vieja, cuyo ingreso es un callejón.
Incomodidad
Los vecinos de las colonias Sandoval, Aurora, Luisiana, Barandillas y Guamilito, dicen que aunque no conocen con certeza en cuáles negocios les proporcionan la pólvora a los menores, lo que sí pueden confirman, pues lo escuchan, es que cada tarde y noche, los grupos de niños y adolescentes la queman.
“Nosotros lamentamos la venta de pólvora. Desgraciadamente siempre hay dueños de negocios inconscientes que lo único que les importa es hacer dinero y no la vida de los niños. Yo advierto a mi hijo de que no la compre”, dijo una madre de familia, en la colonia Luisiana.
Policía intensifica operativos.
El alcalde Rodolfo Padilla Sunsery manifestó recientemente a La Prensa que no permitirá la venta de pólvora en la ciudad. Los sampedranos esperan que así sea.
De Copán llegan más niños quemados
El cirujano Rider Andino dice que en los años anteriores, de los niños que han ingresado al Mario Rivas por quemaduras por pólvora, la mayoría proviene de Santa Rosa de Copán.
Claves
300 mil lempiras
Es el costo mínimo de la recuperación de un niño que haya sufrido una quemadura por pólvora.
100 policías municipales
Estarán realizando operativos en la ciudad para evitar la venta de pólvora.
Policía Municipal ha intensificado los operativos
Pese a que la Policía Municipal está trabajando para sancionar los establecimientos donde se esté vendiendo pólvora, a muchos no les importa.
El director de dicha dependencia, Raúl Sandoval, informó que han divido en cuatro sectores la ciudad para hacer las inspecciones.
De donde tienen fuertes denuncias de venta de pólvora es de los barrios Cabañas y Medina.
Además, en las entradas y salidas de la ciudad se está revisando los carros de carga y buses que viajan desde Cofradía, Naco y Santa Rosa de Copán, pues se maneja que de esos lugares están ingresando los productos explosivos.
La semana pasada se realizó un decomiso de diferentes productos de pólvora en un puesto del mercado El Rápido de Medina Concepción.
Las sanciones que se aplican a los infractores oscilan entre cinco mil y 10 mil lempiras.
Alcaldes del Valle en campaña para evitar niños quemados
El corredor que conduce a La Lima ha sido durante varios años uno de los lugares donde más se ha concentrado la venta de cohetes, pero en 2006, esta alcaldía se unió a la campaña “No más niños quemados”.
La alcaldesa limeña, Dilcia Fernández, manifestó que la asociación de coheteros les ha hecho propuestas tentadoras, pero “no cederemos, no hay vuelta atrás, en este municipio no habrá venta de pólvora”.
Para compensar la ausencia de cohetes, algunas alcaldías se preparan para brindar espectáculos especiales. Los porteños tendrán “La navidad dorada”, con luces navideñas en los parques y bulevares.
Zoila Rosa Hernández, alcaldesa de San Antonio de Cortés, manifestó que en ese municipio el uso de la pólvora se ha prohibido desde hace varios años.
El alcalde de Santa Cruz de Yojoa, Roberto Pineda Chacón, manifestó que desean prevenir accidentes en los niños, pues son los más afectados. La ordenanza para prohibir la pólvora ya está lista.
“Las personas que usen pólvora deberán someterse a los decomisos y multas impuestas en la ordenanza”, dijo el alcalde de El Progreso, Alexander López. Potrerillos se unirá a la lucha.
En contra de la venta de pólvora.