Las autoridades de Copeco (Comisión Permanente de Contingencias) inauguraron ayer el primer radar meteorológico de Centroamérica, con el objetivo de mejorar la toma de decisiones ante los fenómenos naturales.
El aparato es un radar Doppler Atmosférico, tiene un alcance de 500 kilómetros desde el punto donde se encuentra instalado en el cerro La Mole, Santa Ana, Francisco Morazán, a una altura de 6,556 pies de altura sobre el nivel del mar.
El radar cubre el 100% del territorio de Honduras, Belice y El Salvador y el 90% de Guatemala y Nicaragua.
Lisandro Rosales, comisionado de Copeco, explicó que el radar meteorológico tiene un costo de 83 millones de lempiras.
“A diferencia del satélite, un radar de este tipo transmite información en tiempo real y tiene además la posibilidad de realizar estudios de volumen de la nube, a diferentes cortes o secciones, así como dar seguimiento y estudio de fenómenos severos como huracanes en los países en los que tiene cobertura”, dijo Rosales.
Los datos tridimensionales que genera el radar meteorológico pueden analizarse para extraer la estructura de las tormentas y su potencial trayectoria y tamaño.
También permite estimar la dirección y velocidad del viento en las zonas bajas de la atmósfera.
Luis Belzuz de los Ríos, embajador de España, destacó la belleza del paisaje del lugar adonde está instalado el radar.
“Señor Presidente, este es un paisaje de futuro”. Las empresas españolas Adasa y Emte, que fueron las encargadas de instalar la estructura, aportan dos cosas importantes, que es calidad y cumplen con los plazos establecidos, prosiguió el diplomático.