01/01/2026
06:00 AM

Huracán Felix deja al menos 38 muertos y 50,000 damnificados en Nicaragua

Un saldo de al menos 38 muertos, 120 desaparecidos y 50,000 damnificados provocó el huracán Felix en la costa Caribe de Nicaragua, mientras que los países centroamericanos mantenían el miércoles el alerta máxima ante la posibilidad de terribles inundaciones y deslaves.

Un saldo de al menos 38 muertos, 120 desaparecidos y 50,000 damnificados provocó el huracán Felix en la costa Caribe de Nicaragua, mientras que los países centroamericanos mantenían el miércoles el alerta máxima ante la posibilidad de terribles inundaciones y deslaves.

'Son 38 los muertos', dijo a una radio local el director del Sistema Nacional de Prevención y Mitigación para el Desastre, Ramón Arnesto Soza, y agregó que este balance 'tiende a subir'. Soza indicó además que 'unas 120 personas originarias de los Cayos Miskitos, al este de Puerto Cabezas (en la Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN) que al momento de la evacuación decidieron quedarse están desaparecidas'.

Esta paupérrima región del nordeste nicaragüense fue la más afectada por la furia del huracán Felix, que a su llegada tenía una intensidad de 5 en la escala de Saffir Simpson, la máxima categoría, con ráfagas de vientos de hasta 300 km/hora.

'Fue terrible, tenía los nervios alterados por esos fuertes vientos. Había mucho ruido cuando arrancaba los techos y derribaba árboles, postes de tendido eléctrico', dijo Lorena Hernández, de Puerto Cabezas, principal ciudad del Caribe norte con 40,000 habitantes, donde el huracán arrasó viviendas y árboles.

Además de Puerto Cabezas, cuya infraestructura quedó casi destruida, se reportaron enormes daños materiales en las comunidades de Sandy Bay y Bismona. Desafiando las órdenes de evacuación, muchos habitantes se resguardaron en frágiles viviendas de madera, que fueron arrasadas.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) entregó al gobierno nicaragüense 4.5 toneladas de víveres para alimentar a 890 personas por 10 días, a lo cual se sumó una donación de ayuda humanitaria enviada por el gobierno de Honduras.

Felix, ya convertido en depresión tropical con vientos de 45 km/h y lluvias torrenciales, cruzó la frontera de Honduras y Guatemala al tiempo que se alejó la amenaza de lluvias fuertes sobre Tegucigalpa. La alcaldía suspendió el alerta roja, que no obstante sigue vigente en el norte de Honduras.

De hecho, miles de hondureños estaban siendo evacuados el miércoles del Valle del Sula, la región agrícola e industrial más próspera del país, ante el inminente desbordamiento de los caudalosos ríos Ulúa y Chamelecón.

Efectivos del ejército, la Cruz Roja y comités de la defensa civil trataban de persuadir a los habitantes de casi una veintena de comunidades y caseríos a que abandonen sus hogares. 'Los ríos están creciendo, y es casi seguro que se van a desbordar, no podemos correr el riesgo de que haya víctimas mortales por no tomar en serio la situación', dijo a la AFP José Martínez, alcalde de una de las comunidades ribereñas de El Progreso, capital del departamento del Yoro.

Las autoridades de Guatemala decretaron en tanto alerta roja en el municipio de Izabal, 295 km al noreste de la capital, sobre el Caribe, debido a las lluvias que ya ocasionaron inundaciones y dejaron más de 850 evacuados.

En El Salvador, el presidente Elías Antonio Saca anunció que se bajó la alerta de naranja a amarilla en todo el país ante la tendencia a una mejoría de las condiciones del clima, aunque se mantendrá la vigilancia ante eventuales emergencias que generen las lluvias.

Las lluvias lanzadas por Felix empezaron a sentirse en el estado mexicano de Chiapas (sureste), por lo que protección civil inició la evacuación de 800 personas en el municipio de Tapachula. La región centroamericana ha vuelto a revivir el miedo a un desastre parecido al que causó el huracán Mitch en 1998, que dejó miles de muertos y daños incalculables, sobre todo en Honduras o Nicaragua.

Mientras que el terror ante la amenaza de Felix se disipaba, el huracán Henriette, que golpeó el martes el sur de la península mexicana de Baja California, volvió a impactar el miércoles las costas del noroeste del país al internarse entre los estados de Sonora y Sinaloa, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).