Tegucigalpa, Honduras.

El Ejército hondureño izará este sábado la bandera de su país en un 'acto especial' en la isla Conejo, en el golfo de Fonseca (Pacífico), reclamada por El Salvador, informó hoy una fuente oficial.

El viceministro hondureño de Defensa, Carlos Funes, dijo a periodistas que autoridades del Ejército del país centroamericano harán 'un recambio de la bandera' hondureña en la isla Conejo.

Durante los últimos 30 años, la bandera hondureña 'todos los días' se iza en la isla Conejo, un peñón de menos de un kilómetro cuadrado en el Pacífico, región que Honduras y El Salvador comparten con Nicaragua, subrayó Funes.

El pasado día 2, la cancillería de El Salvador indicó en un comunicado que protestaría ante Honduras por 'la realización indebida de un acto en la isla salvadoreña Conejo, en el marco de la conmemoración de los 192 años de la Independencia Centroamericana' de la Corona Española.

La independencia de Centroamérica se concretó el 15 de septiembre de 1821, pero la efemérides se celebra durante todo el mes.

'No hay nada de que hablar sobre la isla Conejo, es de Honduras y es de Honduras', subrayó el viceministro Funes, al ser consultado si se prevé una reunión entre el presidente hondureño, Porfirio Lobo, y el de El Salvador, Mauricio Funes, para hablar sobre este asunto.

Lobo aseguró el pasado 4 de septiembre no entender por qué el Gobierno de El Salvador protestó luego de que militares hondureños izaron la bandera de su país en la isla Conejo.

'No entiendo en realidad qué pasa, en lo que yo tengo de Gobierno siempre se va a izar la bandera hondureña' a isla Conejo, subrayó el gobernante.

El funcionario hondureño aseguró que su país 'seguirá ejerciendo soberanía' en la isla Conejo 'como lo ha hecho en los últimos años', tras la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 11 de septiembre de 1992.

El fallo de la Corte de La Haya puso fin a un conflicto limítrofe, en la que dio a Honduras la soberanía sobre la mayoría de territorios en disputa, pero la posesión del islote Conejo es reclamada por El Salvador, lo que los hondureños rechazan.