Los pacientes con insuficiencia renal se sumaron este miércoles a las tomas de carretera y puentes en ciudades como La Ceiba en Atlántida y Tocoa en el departamento de Colón.
Ellos se tomaron la carretera CA-13 a la altura del puente sobre el Río Bonito. Los demandantes exigen el derecho a la atención de diálisis que se les está privando, además piden la salida de la empresa que fue contratada por el Gobierno en 2023 para dar el servicio y no está cumpliendo.
“La consigna es morimos en las calles y no en nuestras casas. No queríamos llegar a esto porque agotamos todas las instancias para dialogar y no fuimos escuchados, hasta fuimos a la casa presidencial.
Hay un acuerdo con la Secretaría de Salud que no se ha cumplido, además hay varias denuncias del nuevo proveedor de servicio por la mala atención. Pedimos también no a la derogación de la ley renal, no más contrataciones directas”, expresó Walter Amaya, presidente de la Asociación de pacientes renales en La Ceiba.

“Que se garantice el tratamiento de calidad, cuando esta empresa operó se contaminaron sesenta personas con una bacteria, quien va a querer ir a recibir tratamiento en una empresa que se creó en menos de un mes. En Olanchito cuando comenzó a operar no tenían ni una maquina instalada”, agregó Amaya.
En La Ceiba y alrededores se estima que hay un poco más de 200 pacientes recibiendo atención de diálisis. Más 4000 personas en Honduras sufren de insuficiencia renal, una enfermedad debilitante que compromete seriamente la calidad de vida de los afectados.
La protesta de los pacientes renales, se suma a la de los maestros que este miércoles se tomaron el puente Danto por segundo día consecutivo. Ellos exigen una jubilación digna, además de la derogación de la Ley de Reordenamiento del Sistema Retributivo que permita el cumplimiento del Estatuto del Docente.