San Pedro Sula, Honduras. Con el retiro solemne de la Bandera Nacional, su posterior incineración y una vigilia cívica, Honduras comenzó este lunes 31 de agosto las actividades que anteceden las celebraciones por la independencia de Centroamérica.
La ceremonia, prevista en distintos puntos del país, representa el cierre del período de uso de aquellas banderas que se encuentran deterioradas o que ya cumplieron con su tiempo de servicio.
El protocolo establece que estos pabellones deben ser retirados y sometidos a una incineración respetuosa, como una forma de preservar la dignidad del símbolo nacional una vez que ha concluido su vida útil.
La actividad forma parte de una tradición cívica previa al inicio de septiembre, mes dedicado a diversas conmemoraciones relacionadas con la historia, la identidad y los símbolos patrios de Honduras.
En Tegucigalpa, la Presidencia de la República programó para las 5:00 de la tarde, en el Parque Central, el acto de arrío, incineración y vigilia de la Bandera Nacional.
La ceremonia reúne elementos protocolarios y de homenaje destinados a reafirmar el respeto por el pabellón nacional. De esta manera, la incineración no constituye un acto común de destrucción, sino el procedimiento utilizado para retirar de manera solemne las banderas que ya no pueden continuar en servicio.
La jornada también se desarrolla en municipios y departamentos del territorio hondureño, donde participan autoridades, centros educativos, Fuerzas Armadas, cuerpos de seguridad y ciudadanos.
A partir de septiembre se desarrollará una agenda de actividades cívicas que contempla izadas de la Bandera Nacional, desfiles estudiantiles y homenajes a los próceres, entre otras actividades, hasta culminar el 15 de septiembre con la conmemoración de la independencia.