Nadia Urtecho, salió a compartir con amigos y terminó asesinada en ataque de falsos policías
Nadia Edith Urtecho, bachiller en Administración, murió durante el ataque de falsos policías que secuestraron a un empresario minero y asesinaron a cuatro personas.
- Actualizado: 31 de agosto de 2026 a las 18:14 -
Nadia Edith Urtecho Rodríguez, de 28 años, fue asesinada durante la madrugada del domingo 30 de agosto en la avenida Húsares de Junín, en Trujillo, Perú, cuando un grupo de delincuentes que simuló ser una unidad policial interceptó la camioneta en la que viajaba junto al empresario minero Jenss Marty Lara Tantaquilla y otras tres personas.
El ataque tenía como principal objetivo, según las investigaciones preliminares, secuestrar a Lara Tantaquilla, de 31 años, quien fue sacado por la fuerza del vehículo. Sus cuatro acompañantes, entre ellos Nadia, fueron asesinados a balazos.
La joven quedó atrapada en medio de un operativo criminal ejecutado en plena vía pública. Los delincuentes utilizaron prendas similares a los uniformes y equipos empleados por el Grupo Especial contra el Crimen Organizado (GRECCO) de la Policía Nacional del Perú (PNP).
Nadia viajaba en la camioneta Ford Bronco Raptor junto con Farhad Andrea Monzón Lingán, pareja del empresario; Luis Alberto Rojas Ramos de Rosas y Christopher Eduardo García Álvarez, quienes también murieron durante el ataque.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el grupo acababa de salir de una discoteca cuando fue interceptado por los falsos policías. Cámaras de seguridad sitúan el inicio del ataque alrededor de las 2:47 de la madrugada, en la intersección de la avenida Húsares de Junín con la calle Isabel de Bobadilla.
Los atacantes llegaron en otro vehículo y simularon una intervención policial. Tres hombres armados descendieron y obligaron a detenerse a la camioneta en la que viajaban Lara Tantaquilla y sus acompañantes.
La maniobra permitió a los delincuentes acercarse al empresario sin levantar sospechas inmediatas. Según la Policía, los ocupantes opusieron resistencia cuando intentaron sacar a Lara del vehículo.
Fue entonces cuando los atacantes abrieron fuego contra las personas que permanecían dentro de la camioneta. Nadia y los otros tres acompañantes murieron en el lugar, mientras el empresario fue llevado por los delincuentes.
El crimen ocurrió a pocas cuadras de la sede de la División de Investigación Criminal (Divincri) de Trujillo, una circunstancia que ha generado cuestionamientos sobre la audacia con la que fue ejecutado el ataque.
Nadia Edith Urtecho Rodríguez era bachiller en Administración. Tras conocerse su muerte, el Colegio Regional de Licenciados en Administración de La Libertad expresó sus condolencias y exigió justicia por el asesinato de la joven.
La joven no era el objetivo principal del ataque. De acuerdo con la información difundida sobre las primeras diligencias, se encontraba en la camioneta de manera circunstancial, pues le brindarían transporte hasta su vivienda después de salir de la celebración.
Ese detalle ha marcado el caso, pues Nadia terminó convertida en una víctima colateral de un operativo que, según las autoridades, habría sido planificado para secuestrar al empresario minero.
En redes sociales, personas cercanas a la joven la recordaron por su carácter cariñoso, amable y alegre. Los mensajes de despedida se multiplicaron después de confirmarse su muerte.
Uno de los elementos que más conmoción ha causado fue un video grabado por Nadia pocos minutos antes del ataque. En las imágenes, la joven aparece dentro de la camioneta y comparte un mensaje de afecto dirigido a una de sus amigas.
La grabación se convirtió posteriormente en uno de los últimos registros conocidos de Nadia con vida. El video ha sido difundido por medios peruanos en medio de la cobertura del crimen.
La muerte de Nadia ocurrió apenas unos minutos después de aquel momento, cuando la camioneta fue interceptada por los falsos agentes. La secuencia ha generado especial impacto debido al contraste entre las imágenes previas y la violencia que ocurrió después.
Junto a ella también murió Farhad Andrea Monzón Lingán, de 20 años, quien era pareja sentimental del empresario secuestrado. Las otras víctimas fueron Luis Alberto Rojas Ramos de Rosas, de 37 años, y Christopher Eduardo García Álvarez, de 33.
Las cuatro víctimas quedaron dentro de la camioneta después de que los delincuentes se llevaran a Lara Tantaquilla. El ataque dejó una escena de violencia en una zona urbana de Trujillo.
El empresario permaneció inicialmente desaparecido tras el secuestro. Sin embargo, durante la tarde de este lunes 31 de agosto, medios peruanos reportaron que fue rescatado por la Policía.
La Policía Nacional confirmó además que ya se habían realizado capturas relacionadas con el caso. El jefe de la Región Policial La Libertad, general Ricardo Espinoza Cuestas, señaló que las investigaciones estaban avanzadas y que los hechos comenzaban a esclarecerse.
Las autoridades investigan quiénes participaron en el ataque y qué organización criminal estuvo detrás del secuestro. Entre las hipótesis policiales aparecen las bandas conocidas como Los Pulpos y La Jauría, aunque la investigación deberá determinar responsabilidades.
El uso de uniformes similares a los de la unidad GRECCO fue una de las características más llamativas del operativo.
Los delincuentes habrían utilizado esa apariencia para hacer creer a las víctimas que se trataba de una intervención policial real.
La Policía también informó que tenía conocimiento previo de que se preparaba un secuestro contra una persona aún no identificada.
El jefe policial señaló que esa información de inteligencia era manejada desde aproximadamente tres meses antes del ataque.
Ese antecedente será parte de las investigaciones para determinar cómo se planificó el secuestro y por qué los responsables lograron ejecutar el ataque en una zona cercana a instalaciones policiales.
El caso también puso bajo revisión los antecedentes y actividades económicas del empresario secuestrado, cuyo nombre ha aparecido en investigaciones relacionadas con la comercialización de oro y minería ilegal. Estos elementos forman parte de las líneas que deberán ser esclarecidas por las autoridades.
Para Nadia, sin embargo, la noche terminó de una manera que sus familiares y amigos difícilmente pudieron imaginar. La joven salió a compartir con amigos y terminó asesinada en medio de un ataque dirigido contra otra persona.
Su historia quedó vinculada a uno de los episodios de violencia más graves registrados recientemente en Trujillo. El crimen no solo dejó cuatro víctimas mortales, sino que expuso el nivel de planificación con el que pueden actuar grupos criminales en la ciudad.
La investigación continúa para establecer con precisión quién ordenó el secuestro, quiénes ejecutaron el ataque y qué motivó el asesinato de los cuatro acompañantes. La Policía también busca determinar el papel que tuvo cada uno de los detenidos.
Mientras avanzan las diligencias, el nombre de Nadia Edith Urtecho Rodríguez permanece entre los de las cuatro personas asesinadas durante la emboscada. Su muerte, ocurrida cuando viajaba como acompañante, ha provocado mensajes de dolor y pedidos de justicia en Trujillo.
El caso de Nadia también evidencia el riesgo que enfrentan personas que terminan involucradas de manera circunstancial en hechos relacionados con el crimen organizado. La joven no salió aquella madrugada pensando que sería parte de un ataque criminal, pero terminó perdiendo la vida junto a otras tres personas.