11/08/2022
11:09 PM

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Una inofensiva quebrada destruyó a El Calán

Más de 1,500 casas resultaron afectadas por desbordamiento de la quebrada Chasnigua en Villanueva. Claman a alcaldía y Gobierno por camiones de agua para limpiar y víveres.

EL CALÁN, VILLANUEVA.

La noche del miércoles 4 de noviembre, Nolvia Tróchez (de 25 años), quien se encontraba en su vivienda en la colonia Brisas de El Calán, creyó que su vida acabaría.

La quebrada Chasnigua se desbordó embistiendo un centenar de casas con un caudal nunca antes visto.En la vivienda, en la parte alta de la aldea, también se encontraba su papá Nicolás Tróchez (de 75), su hermana Nidia Isbella Tróchez (de 38), sus sobrinos Edixon Tróchez (de 17), Gibely Tróchez (de 14), Brayan Tróchez(de 6), y su inquilino Guadalupe Benítez López (de 50), su esposa María Bautista (de 38) y su pequeño hijo Pedro Benítez (de 3).

Urgen ayuda
Las personas interesadas en hacer donaciones para las comunidades de El Calán pueden ponerse en contacto con Diógenes Suazo, presidente del patronato de Brisas de El Calán, VIllanueva. El número disponible es 9477-3699.
El sonido impetuoso de la fuerte lluvia que caía a raíz de la tormenta Eta, cerca de las 9:30 pm, fue opacado por un gran estruendo que toda la vecindad escuchó.

El río Chasnigua había destruido el puente que conecta con Calán Viejo y también se desbordaba sobre una decena de comunidades cerro abajo, incluyendo la vivienda de la familia Tróchez.

Asistencia de alcaldía
Gerson Tróchez, jefe de comunicaciones de la comuna, informó que se llevará pipas de agua a El Calán en los próximos días.
La familia no tuvo tiempo de huir, pues en cuestión de minutos los pequeños callejones se habían convertido en correntadas de agua que arrastraban hasta los vehículos.

Un carro Honda Civic pronto impactó junto a una de las paredes de la vivienda, situación que desató el pánico y el llanto entre los niños y mujeres.

51
comunidades afectó Eta en Villanueva, además de dañar 200 carros, cinco sistemas de alcantarillado domiciliario, las lagunas de oxidación de kilómetro 71 y 86, entre otros daños por las crecidas de afluentes.
El agua que se iba introduciendo en la vivienda y subiendo de nivel los iba arrinconando, y para salvar sus vidas, las 11 personas solo tuvieron la opción de subir a un cúmulo de bloques que está en el patio.

Aunque Nolvia Tróchez pudo llamar por teléfono para ser rescatados, la gran cantidad de agua que descendía hacía imposible que ellos y cientos de familias vecinas atrapadas en los techos pudieran moverse por los callejones.

Foto: La Prensa

El caudal llegó hasta la Ca-5, adonde hizo destrozos.
A las 3:30 am del jueves 5 de noviembre, el rescate llegó por medio de unos vecinos.Ataron un lazo a un árbol de higo y lo aferraron a un poste al otro lado de la calle adonde la corriente no los pudiera alcanzar y cruzaron para poner a salvo sus vidas.

“Esta fila de bloques nos salvó la vida. En la corriente que bajaba vi la mano de una persona, aquí hay algunos desaparecidos y no sabemos quién pudo ser. Esto es una tragedia. Hemos perdido todo por la corriente del Chasnigua”, dijo Nolvia a LA PRENSA.

“El 35% del municipio no tiene energía eléctrica”
Arturo Castro, alcalde de San Manuel, informó que a raíz de Eta hay 26,000 personas afectadas en 5,000 familias desde el sector de La Democracia hasta la colonia Reyes Caballero. La parte más baja del municipio se llenó y se afectó totalmente. El 35% del municipio aún no tiene servicio de energía eléctrica. El alcalde de San Manuel reconoció que gracias a los voluntarios del “pueblo” se ha sustentado a los damnificados y que esta respuesta “ha sido mucho más fuerte que la de Gobierno y la Municipalidad”. Sin embargo, la alcaldía trabajó el primer día con lanchas para el rescate de personas y actualmente se tienen dos pipas con agua para poder asistir a la población que retorna a sus casas, porque debido a que no hay luz no funciona el sistema de agua. “En la colonia Reyes Caballero tenemos una cuadrilla ayudando a la población en este momento. Hemos preparado con presupuesto municipal 1,500 kits de limpieza con trapeadores, escobas, detergentes y cloro para las personas. Asimismo se están preparando dos mil raciones para ir ayudando a quienes regresan a sus casas a encontrarse con esa realidad horrible. En albergues hay 1,300 personas y la mayoría se han quedado en tramos del bulevar que conecta La Lima”.

Daños

Walter García, otro vecino de Brisas de El Calán, dijo que el miércoles la crecida fue “monstruosa” y bajó por toda la calle central de El Calán y desde ese día no hay agua potable, lo que dificulta las labores de limpieza y está provocando insalubridad.

“La tormenta arrecia como a las 7:30 pm y a las 10:00 pm nos acorraló el río por todos lados y no pudimos salir. Mi mamá Juventina Guevara, mi papá Mercedes García, mis cuñados y mis hermanos se subieron al techo y estuvieron ahí por más de cuatro horas. Yo estaba evacuando la gente de la parte de abajo y cuando vine a la vivienda ya no me dio tiempo de sacarlos y tuve que esperar para poder rescatarlos”, dijo.

García expresó su enojo “porque la alcaldía no ha hecho nada en esa área, solo arriba adonde vive el vicealcalde” y urge que les lleven pipas de agua, porque comida no ha faltado, ya que muchos voluntarios llegan a diario a regalar comida a los damnificados.

“Para el Mitch solo la parte baja se había inundado. En El Calán, Eta ha dejado una destrucción total, solo en la parte de aquí hay afectadas 1,500 casas y dos cuarterías se derrumbaron por la fuerte corriente del Chasnigua”, dijo.

Estiman que hay 7,880 personas damnificadas
Aracely Pavón, alcaldesa de Potrerillos, Cortés, dijo que comparado con el huracán Mitch la afectación en ese municipio fue mayor con varias calles dañadas y pozos de agua colapsados. El miércoles 4 de noviembre solo el centro del municipio no quedó abnegado. Ayer se inició una jornada de limpieza de viviendas, que arrancó con 50 casas. Se llevaron volquetas y retroexcavadoras para recoger los desechos que salgan de las viviendas. De alimentación si están bastante escasos porque solo han recibido quinientas bolsas de víveres de Copeco y tienen 1,500 familias damnificadas con 7,880 personas afectadas. Saudia Beatriz Guevara, coordinadora de la unidad de Gestión de Riesgo Municipal, refirió que el principal daño con derrumbes y deslizamientos fue en las aldeas Sabana, Caracol, Bejuco y Remolino.
Ayer a la escuela Minerva donde hay una gran cantidad de albergados, un grupo de ciudadanos de San Juan, Intibucá, llevó una rastra de víveres a los damnificados. Los pobladores de Intibucá hicieron un fin de semana de maratón de recolección de víveres y lo pudieron traer con ayuda de Plan Internacional, según informó Erlin Hernández.

Afectación

Mientras lava platos en una acera enlodada con el agua de una cubeta, Suyapa Suate, vecina de El Calán, relató que el Chasnigua solo dejó en pie una pared en la casa de su madre María Luisa Suate y se llevó la casa de su hermana María Enid Suate.

“Aquí fue un desastre total, tuvimos que subirnos a los techos. Tememos por insalubridad porque no hay agua. Ningún político ha venido aquí, solo vienen a tomar fotos y lo que necesitamos es ayuda, muchos dormimos en el suelo”.

Miedo

Dalila de Flores, también residente en El Calán, dijo que esa noche primero se oyó un retumbo en el cerro y la gran cantidad de agua que arrastró calles abajo pasó por su vivienda y destruyó el muro trasero. Esta pared cayó sobre la vivienda continua, que por “milagro” no acabó con la vida de una vecina que dormía adonde cayeron los escombros.

“Mis hijos me dicen que ya no viva aquí por esta situación de vulnerabilidad. Se siente un mal olor porque en la corriente bajaron las aguas negras y desde entonces no hay agua”.

LA PRENSA constató el jueves 5 de noviembre la destrucción que la quebrada Chasnigua hizo al bajar por el cerro de El Calán y llegar a la CA-5. En ese punto el caudal arrancó muros de varias empresas e inundó predios.

Realizan labores de limpieza en las viviendas
Juan Carlos Santos, coordinador de relaciones públicas de la Municipalidad de Pimienta, informó que a seis días de la trágica inundación por el desbordamiento del Ulúa se está trabajando en los albergues llevando comida y ropa. A las que han retornados a sus casas se les está llevando una ayuda para habilitarlas. Se tienen cuatro días de estar llevando agua con pipa a quienes aún no tienen acceso al vital líquido; sin embargo, ya se ha rescatado la mayoría de los pozos que fueron afectados con la inundación, los cuales abastecen el 50% del sector del casco urbano del municipio. “Pimienta ya está volviendo a la normalidad en el área de agua potable y ahorita tenemos problemas en el barrio Suyapa y aldea La Venta porque no hay energía eléctrica”. Ayer LA PRENSA constató que la Empresa Energía Honduras trabajaba en restablecer el sistema, pues varios puentes cayeron por el Ulúa. Santos informó que el kit básico de limpieza que el Gobierno ha prometido no ha llegado; sin embargo, Leonel Ayala, ministro de Gobernación, llevó unas provisiones que ya se comenzaron a repartir entre los afectados, entre ellos los habitantes de El Playón. Asimismo, el pueblo ha donado comida a Pimienta.

Necesidad

Diógenes Suazo, presidente del patronato de Brisas de El Calán, informó que se está levantando un censo para determinar cuantas familias y viviendas fueron afectadas por el desbordamiento de la quebrada; sin embargo, se maneja preliminarmente que son más de 1,500 viviendas en El Calán.

Además de destruir el puente entre El Calán Viejo y Nuevo, el Chasnigua arrancó un trozo de calle unos 15 metros arriba en dirección al parque y colonia Las Glorias. Las comunidades más afectadas son Calán Viejo, Santa Eduviges, La Coroza, El Marañón, colonia España y Los Castaños por su cercanía a la quebrada.

Aparte del agua potable en pipas, la población de El Calán necesita productos para hacer la limpieza como escobas, trapeadores, detergente, jabones, botas de hule, guantes, mangueras y cepillos.

El líder comunal pidió a la alcaldía que dé apoyo con cuadrillas de limpieza, pero sobre todo maquinaria para sacar la basura, como volquetas y excavadoras.

La alcaldía de Villanueva informó que 51 comunidades, fueron afectadas pero los sectores más dañados son Kilómetro 86, El Milagro, Dos Caminos, Guaruma, El Calán y El Marañón.
Varios afluentes, principalmente Chasnigua y el Ulúa destruyeron el alcantarillado y calles.

El Chamelecón azotó a Nuevo Chamelecón, Kilómetro 71, Villas del Río y destruyó varias viviendas.

En cuanto a infraestructura se vieron afectadas ocho puentes, dos colectores de aguas negras, dos edificios municipales, 300 kilómetros de carretera de terracería y 50 de pavimento, las lagunas de oxidación de kilómetro 71 y 86, cinco sistemas de alcantarillado domiciliario, ocho equipos de bombeo de agua, dos centros de salud y daño a 200 vehículos.

También se habilitaron 33 albergues que asisten a 6,210 personas.

Hay 14 desaparecidos y dos personas muertas.