Tegucigalpa, Honduras.

“Quiero mucho a Honduras y creo que está en buenas manos con el gobierno de la presidenta Xiomara Castro”, dijo el exembajador de Estados Unidos en Honduras, Hugo Llorens, luego de reunirse ayer con autoridades del gobierno en Casa Presidencial.

Llorens también comentó que Honduras fue muy afectada por el golpe de Estado del 28 de junio de 2009, pero considera que ahora el país va muy bien encaminado para superar la crisis que ha arrastrado durante la última década.

También hizo referencia a que Honduras ahora tiene a una representante de Estados Unidos como embajadora, lo cual demuestra la buena relación que hay entre la nación centroamericana y el gobierno estadounidense.

«Es fantástico tener a Laura Dogu, una gran embajadora de Estados Unidos aquí para trabajar hombro a hombro con el gobierno hondureño y el desafío es mucho mas grande y hay mucho que hacer», resaltó.

“Personalmente creo que el gobierno de la presidenta Castro puede ser un gran socio en temas como la inmigración, el tráfico de droga, después de tener un período donde realmente el problema de la corrupción y el Estado de Derecho se habían casi colapsado en el país”, agregó.

Contratado

Hugo Llorens, embajador de 2008 a 2011, fue contratado como “lobista” por el actual gobierno. El anuncio fue hecho ayer por el asesor presidencial Manuel Zelaya Rosales.

El diplomático estadounidense estuvo ayer en Casa Presidencial y, aunque dejó entrever que no tienen nada por escrito, dijo que trabajará en que las relaciones de Washington y Honduras sean sólidas.

El papel del diplomático, según el asesor Zelaya Rosales, será mantener un acercamiento permanente con los demócratas y republicanos en el Congreso, el Senado y en las diversas secretarías estadounidenses.

“Será un enlace con diversos sectores norteamericanos y con el gobierno de Joe Biden”, afirmó el asesor.

Llorens fue una pieza clave de Estados Unidos en medio del golpe de Estado de 2009, gestado contra Manuel Zelaya, al calificarlo como ilegal e inconstitucional.