La depuración de la Policía Nacional no ha resultado fácil en vista que oficiales están investidos de autoridad, con armas y con un “cheque en blanco” para cobrarle la cuenta a cualquiera que se atreva a cambiar ese poder absoluto que han tenido en los últimos años.
Esa es la lectura que hace Ramón Custodio, titular del Conadeh (Comisionado Nacional de los Derechos Humanos), del proceso de adecentamiento que se realiza en la institución. En la entidad policial existen muchas personas a las que se les está poniendo “punto final” al poder del que gozaban, remarcó.
“Cuando se habla de depurar un cuerpo policial está hablando de gente con poder, investida de autoridad, con armas”, dijo el defensor de Derechos Humanos.
Custodio se refirió a los avances en el proceso de depuración y la voluntad del presidente Porfirio Lobo de tomar acciones en el momento que su mandato casi termina. “Esa señal de alerta la escuchó y ya está despertando en materia de seguridad pública”, apuntó.
Cambios positivos
Desde la muerte de los estudiantes universitarios en octubre de 2011 en Tegucigalpa, las exigencias de representantes de Derechos Humanos y pobladores era depurar la institución policial.
La falta de respuestas en materia de seguridad originó la remoción de dos directores policiales y ahora hay un cambio positivo por las decisiones tomadas por Lobo Sosa.
“Hay que reconocer que en los últimos dos meses como que alguien le abrió los ojos al Presidente y como que en lugar de abrirle el lóbulo para ponerle un arito como que le quitó la “cera” al conducto auditivo y ahora pareciera que esta escuchando”, comentó Custodio.
El ombudsman es del criterio que la corrupción tiene cierta institucionalidad en el país y que para combatirla se tiene que hablar menos y hacer más. “La alerta la escuchó y ya está despertando en materia de seguridad pública”, refirió.
A corregir la corrupción
Si algo tiene claro el defensor de Derechos Humanos es que en Honduras es urgente corregir la corrupción en la Policía y por eso la importancia de depurar ese cuerpo encargado de la seguridad en el país.
“Mientras estamos depurando la Policía los mismos que hacen gobierno y los mismos narcotraficantes están influyendo para volver a confundir la agenda nacional. Unos decían que por abajo, otros decían que por arriba; sin embargo, se comienza por donde es más necesario, para mí lo más urgente es depurar la cúpula policial y los mandos intermedios”, dijo Custodio.
A criterio del defensor todo aquel policía que sea capturado in fraganti en la comisión de un delito debe ser
juzgado y separado de la Policía, “porque si se deja en el cuerpo policial a los policías corruptos, capturados in fraganti, por cualquier delito que hayan cometido, seguirá el capítulo de la impunidad en el país. Si se les juzga, ese va a ser el mejor mensaje de que aquí las cosas están cambiando”.
Pruebas de confianza
Un nuevo grupo de 50 oficiales de las escalas 1 y 2 de la Policía Nacional que comprenden los grados de comisionado general, comisionado, subcomisionado, comisario y subcomisario será sometido a pruebas de control de confianza el próximo lunes 13 de agosto, donde se les aplican cuatro pruebas de evaluación.
“A esas pruebas tienen que ser sometidos los que más se sospecha o los que están más al nivel de hacerle daño al proceso de depuración. Las pruebas de confianza tienen un gran significado, por eso no se debe improvisar en su aplicación”, refirió Custodio.