¿Qué pasó por la mente del policía que logró abatir a José Adalid Martínez? ¿Qué pensó en el justo momento cuando logró disparar? ¿Influyó su entrenamiento o su buena puntería?
Con esas preguntas anotadas en mi libreta y con la misión de encontrarlo, salí en compañía del fotógrafo en busca de ese héroe anónimo. El mismo que actuó con efectividad y con el suficiente valor para dar el tiro certero que permitió que el resto de la banda se rindiera ante las autoridades, liberando a los rehenes.
Encontrar al agente parecía misión imposible. Después de llamar por teléfono en varias ocasiones a los jefes policiales que comandaban la acción, dar con ese personaje se volvía un reto.
Nos explicaron que por razones de seguridad y por la forma como se coordinó el operativo, no era factible decir quién era el policía que acertó, para alivio de los ocho hondureños amenazados por los delincuentes que trataban de huir.
Pero no nos rendimos y una luz se encendió. Nos movilizamos hasta el sitio donde creíamos poderlo encontrar y acertamos. Encontramos al valeroso agente, pero no quiso ser entrevistado; sin embargo, compañeros suyos que junto a él encabezaban el rescate nos contaron lo que vivieron y sintieron al momento de la acción.
Relato
“Junto a otros compañeros nos enfilábamos detrás de los delincuentes. Ellos no se percataron de que los rodeábamos. Había tensión porque la gente estaba llorando y ellos -los asaltantes- estaban nerviosos. Por eso coordinamos bien la operación. No había espacio para fallar”, señala uno de los policías que participó en el rescate.
“Uno recibe ese tipo de entrenamiento. Con frecuencia hacemos prácticas de tiro al blanco, pero ya estando en un hecho real, toda la tranquilidad de la práctica se vuelve una verdadera tensión. Uno está desbordado de adrenalina, pero actúa con cautela para que ningún inocente muera”, relata un segundo policía que vivió la experiencia.
Certero
Según los agentes con los que dialogamos, el disparo del policía que tuvo orden de hacer fuego fue preciso.
“La bala llama a la carne y aunque uno crea que no va a pegar, pega. En ese momento uno sabe que todo va a salir bien. El compañero que disparó, tiró con el corazón. Esa bala le salió del corazón”, reiteró uno de los policías que aceptaron dialogar con LA PRENSA bajo la salvedad que no se les identificara.
Preparación
En el comando de operaciones especiales, más conocido como Cobras, no hay francotiradores asignados a San Pedro Sula, pero ante el éxito de la Policía en el suceso del pasado miércoles, ya contemplan el adiestramiento del personal para esta zona del país. Pese a todo, el escuadrón élite está instruido con prácticas de tiro al blanco y manejo de crisis.
Datos
Los héroes
Portaban armas de reglamento y no eran francotiradores.
reconocimiento
Será a lo interno de la Policía para todo el grupo que participó.
Resumen su actuación los policías
Nervios
La Policía reconoce que una línea imaginaria dividió el éxito y el fracaso, por eso había nerviosismo, atenuado por la adrenalina.
Responsabilidad
Los policías entrevistados por LA PRENSA señalaron que sobre sus hombros pesaban las vidas de las personas retenidas.
Temple
Fue importante dominar los sentimientos. La acción fue exitosa porque ningún pasajero resultó lesionado en el rescate.