Los resultados económicos del Gobierno de Lobo Sosa son lapidarios: son los peores de la historia.

El economista Nelson García Lobo, presidente del Foro Social de la Deuda Externa (Fosdeh), afirmó que el presidente Porfirio Lobo tiene al país en un “estado de calamidad económica”.

“Este es el Gobierno que más se ha endeudado, el endeudamiento ha llegado a cifras insostenibles y con un déficit fiscal de los más altos en relación a los demás gobiernos”, expuso García Lobo.

“Estamos en una calamidad económica en el país, tenemos una insostenibilidad en la deuda externa y sin mayores posibilidades que la situación pueda mejorar,
y con una herencia muy difícil para el próximo Gobierno”, aseguró el experto.

Hugo Noé Pino, expresidente del Banco Central de Honduras (BCH) estima que: “El Gobierno que tome posesión en enero de 2014 tendrá que efectuar un ajuste fiscal muy fuerte debido a los agudos desbalances que encontrará. Por ello es importante que los programas de gobierno que elaboren los partidos políticos tomen en cuenta la difícil situación, a fin de que sus promesas electorales sean realistas y tengan credibilidad”, dijo Pino.

Descalabro financiero

De acuerdo al Colegio Hondureño de Economistas (CHE), el déficit fiscal para este año llegará a unos 23,280 millones de lempiras acrecentado por las millonarias pérdidas de las empresas públicas.

“El Gobierno proyecta este déficit a un -3.5 del PIB, el Fondo Monetario Internacional dice que será de -4.6% y las firmas calificadoras de riesgo dicen que será de -6%”, estima Roldán Duarte, presidente del CHE.

El déficit fiscal de 2012 fue de -6%, unos 21,686.9 millones de lempiras en base a un Producto Interno Bruto (PIB) de 358,725 millones de lempiras, estimó Duarte.

El déficit del Gobierno fue de 2.4% del PIB en 2008, luego pasó a un déficit de 6.2% en 2009.

El déficit se redujo a 4.8 y 4.2% en 2010 y 2011, respectivamente, para volver a subir a 6% en 2012.

Deuda interna y externa

Según un diagnóstico presentado por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), la deuda pública de Honduras pasó del 21.7% del PIB, en 2008, a 35.4% en 2012, lo cual se explica por la fuerte acumulación de deuda interna que, de un monto de 13,145.7 millones de lempiras en 2008 (695.4 millones de dólares), pasó a 54,522.7 millones de lempiras en 2012 (2,795.7 millones de dólares).

El Icefi prevé que en este 2013 el monto de la deuda interna pueda llegar a los 70,000 millones de lempiras (3,441.3 millones de dólares)”.

El Banco Central de Honduras (BCH) informó que el saldo de la deuda externa total al cierre de 2012 alcanzó 4,782.3 millones de dólares, mayor en 589.7 millones en comparación a los 4,192.6 millones registrados en 2011.

Con la histórica condonación de la deuda externa de Honduras en 2006, la cuenta quedó en 2,500 millones de dólares y se recibió a cambio de destinar los recursos para combatir la pobreza, lo que al final fue un completo fracaso.

Sobre este punto, en enero pasado, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez señaló en una homilía que:
“la condición que se nos puso para que se perdonara la deuda externa era que ese dinero que se tenía que pagar en intereses se usara para el alivio de la pobreza, tristemente se lo robaron; hay que decirlo así porque eso fue lo que ocurrió”.

“Cuando se toman fondos del Estado para intereses personales y particulares eso es robo”, agregó el cardenal.
El presidente del Fosdeh señaló que sumando la deuda interna y externa alcanza ya los 8,000 millones de dólares, sin incluir los 500 millones de dólares por la venta de los bonos soberanos.

La semana pasada, el Gobierno hondureño colocó 500 millones de dólares en bonos soberanos en el mercado internacional de capitales de Estados Unidos y Europa, a un plazo de 11 años y una tasa de rendimiento de 7.5%, pagadera cada seis meses.

El no contar con un programa económico vigente le costó al Gobierno durante 2012 no acceder a un préstamo en apoyo presupuestario por 130 millones de dólares (2,600 millones de lempiras), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial (BM).

Desempleo galopante

En base a las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el país tiene actualmente 1.8 millones de desempleados.

En 2009 más de 1.1 millones de hondureños estaban sin trabajo. Para 2010, cuando asumió la presidencia Porfirio Lobo Sosa, la cifra estaba en 1.3 millones y ahora en 1.8 millones de personas, afectando principalmente a los jóvenes.

Miles de compatriotas salen todos los días en busca de una oportunidad de trabajo. Algunos llevan meses y otros años sin poder colocarse.

El economista Nelson García Lobo citó que el 49% de la Población Económicamente Activa (PEA), está sin trabajo. “El desempleo es galopante y uno de los más altos”, subrayó.

Violencia como nunca antes

En todos los informes de organismos internacionales, Honduras mantiene los índices de homicidios más altos del planeta, con 85.5 asesinatos por cada 100,000 habitantes.

Julieta Castellanos, rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), considera que el Gobierno de Porfirio Lobo no tiene una adecuada política de seguridad y, por lo tanto, es lógico que los resultados sigan siendo los mismos.

“Esto es insuficiente y en nada modifica el triste papel que hace Honduras como líder mundial en número de muertes violentas”, agregó.Durante el 2012, el promedio de homicidios por mes se mantuvo en unos 500, pero esa cifra se disparó en diciembre a 738, por lo que habría que esperar a ver la evolución del fenómeno.

Los municipios de San Luis y Lajas, ambos en Comayagua, son los más violentos de Honduras con la tasa de homicidios y asesinatos más alta, ya que se reporta 341 muertes violentas por cada 100 mil habitantes cada año, mucho más que los que se registran en San Pedro Sula, según un informe del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah).

Recientemente, el presidente Lobo mandó a los militares a las calles de las ciudades más violentas del país, en apoyo a la Policía Nacional, pero eso no ha sido capaz de contener la desbocada ola de
violencia y criminalidad que azota al país.

En las masacres ahora son incluidos los niños, madres e hijos.