El presidente Evo Morales revocó ayer su decisión de aplicar una suba tributaria a la minería privada en Bolivia después de alcanzar un acuerdo con la Federación de Cooperativas Mineras, Fencomin, miles de cuyos afiliados protestaron en La Paz los últimos días.
Morales y el dirigente de Fencomin, Andrés Villca, firmaron un convenio de efecto inmediato, tras horas de negociación, que establece la “democratización del sistema impositivo bajo el principio de progresividad: el que más gana más paga”.
Fencomin se comprometió “a buscar junto al Gobierno mecanismos para mejorar la recaudación fiscal del sector minero”.
La administración Morales revisó su decisión de aplicar un alza en los impuestos a la minería privada en Bolivia, luego que entre 10 mil y 15 mil trabajadores se tomaran entre lunes y martes la sede del gobierno boliviano, con marchas y detonaciones de fulminantes de dinamita.
Acciones
Villca destacó “la buena voluntad y predisposición de parte del Presidente” que permitió que las partes alcancen un acuerdo, tras cuya validación los mineros inconformes comenzaron a replegarse a sus distritos andinos.
“Vamos a retornar a las bases para que el Gobierno cumpla este acuerdo que se está sosteniendo”, afirmó la Fencomin, que agrupa a 64 mil trabajadores que explotan a riesgo propio los yacimientos mineros de Los Andes bolivianos.
Postura
El Presidente agradeció a la contraparte “por entendernos” y por evitar “problemas, todo por nuestro pueblo, por nuestra familia grande que es Bolivia y por los sectores” sociales carenciados.
El Gobierno se comprometió a apoyar, con un fondo de 10 millones de dólares, “la reactivación del minería cooperativizada para mejorar sus condiciones de productividad”. También a respetar “los contratos de concesión en ejecución”.