Washington. Honduras figura en los países adonde aún no hay total igualdad de género.
Al menos eso refleja un informe del Banco Mundial publicado ayer y que revela que en al menos 15 países, entre ellos Bolivia, continúan prohibiendo a las mujeres trabajar sin el consentimiento de sus maridos, a pesar de algunos avances en la igualdad de los sexos.
“Muchas sociedades han hecho avances, comprometiéndose poco a poco a eliminar las formas de discriminación contra las mujeres; pero todavía hay mucho que hacer”, dijo Jim Yong Kim, presidente del BM, en el prólogo del informe titulado Mujeres, los negocios y el derecho. Entre los 143 países que abarca el informe (de los 193 países miembros de las Naciones Unidas), 15 -entre ellos Irán, Siria, Bolivia y Gabón- otorgan a los hombres el derecho a “oponerse” a que sus esposas trabajen y a “impedirles aceptar un empleo”, señaló el informe.
En al menos 29 países (incluyendo Honduras, Arabia Saudita y Senegal), la ley sistemáticamente marca que los hombres son los “jefes de familia” y por lo tanto les da el control de las “decisiones fundamentales” sobre la elección del lugar de vida, la obtención de documentos oficiales (pasaporte, cédula de identidad) o la apertura de una cuenta bancaria. En Guinea Conakry, las mujeres deben presentarse ante un tribunal para pedir que se anule la decisión de sus maridos a oponerse, “en representación de los intereses de la familia”, a que ellas entren en la vida activa.
En Rusia, 456 profesiones (conductor de camiones agrícolas, conmutador de trenes, plomero) están automáticamente prohibidas a las mujeres, dijo el Banco Mundial.
El BM apuntó que algunos países occidentales tardaron en otorgar igualdad de derechos a hombres y mujeres: en España, las mujeres pudieron presentarse ante la justicia sin el consentimiento de sus maridos recién en 1981 y en Suiza en 1984.