Autos, combustibles y barcos saturan el único puerto activo del Pacífico hondureño
Henecán se consolidó como la segunda aduana con mayor recaudación del país, pero opera al límite: recibe más carga, más vehículos y más buques, mientras arrastra años de inversiones pendientes en grúas, patios, dragado y ampliación portuaria.
- Actualizado: 27 de mayo de 2026 a las 10:50 -
El puerto de Henecán, en San Lorenzo, Valle, se ha convertido en una pieza clave para el comercio hondureño. Por sus muelles entran combustibles, vehículos, motocicletas, hierro y mercancías procedentes de Asia, pero su crecimiento ya rebasó la capacidad instalada.
La terminal es el único puerto marítimo activo de Honduras en el océano Pacífico y, pese a sus limitaciones, se ubica como la segunda aduana con mayor recaudación nacional. Solo Puerto Cortés supera su aporte a las finanzas públicas.
Henecán opera bajo presión. Recibe un promedio de 46 barcos al mes y el movimiento de buques ha crecido con fuerza porque varias navieras han optado por llegar directamente a San Lorenzo, sin pasar por el canal de Panamá.
La saturación se siente en los patios, en el movimiento de contenedores y en el ingreso de vehículos nuevos. Autoridades y empresarios coinciden en que el puerto necesita una modernización urgente para responder a la demanda del comercio marítimo.
Uno de los mayores problemas es la falta de equipo propio. Según Aduanas, Henecán no cuenta con grúas para bajar contenedores; los buques deben usar sus propias grúas y el equipo para mover carga en tierra es rentado.
El patio actual de vehículos ya no da abasto. Por Henecán ingresan automóviles procedentes de Corea del Sur, Japón y otros países asiáticos, transportados en buques tipo ro-ro que descargan marcas como Hyundai, Nissan, Toyota y Kia.
La llegada de más carros nuevos ha convertido al puerto en una puerta estratégica para el mercado automotriz hondureño. Pero ese crecimiento también exige más áreas de depósito, mejores accesos y mayor capacidad para ordenar la operación.
El puerto también es vital para el ingreso de combustibles, automóviles, motocicletas y productos de hierro. Ese dinamismo explica que Henecán haya reportado el mayor crecimiento porcentual en recaudación aduanera durante 2026.
Hasta el 21 de mayo de 2026, la aduana de Puerto Henecán acumuló L3,262.9 millones, un aumento interanual de 26.4%. Esa cifra representa el 12.2% de la recaudación aduanera nacional.
Para ampliar y modernizar la terminal se requieren más de $180 millones, equivalentes a unos L4,789.8 millones. Las obras incluyen grúas, dragado, básculas, ampliación del muelle, nuevos patios y maquinaria especializada.
El director de Aduanas, Marco Tulio Abadie Aguilar, calificó a Henecán como una aduana “loable” porque, aun sin los recursos necesarios, logra ubicarse entre las principales recaudadoras del país y desplazar a otras terminales.
El sector naviero advierte que la inversión ya no puede seguir esperando. Adolfo Becerril, director ejecutivo de Ahcorena, señaló que se requiere construir un segundo puente, reconstruir el existente, ampliar el muelle y mejorar el manejo de contenedores.
La modernización quedó atrapada durante años entre disputas legales y administrativas. La concesión del puerto fue otorgada en 2019, pero el proceso no se concretó en los términos previstos y la administración no fue entregada.
Ahora, el Consorcio Hondureño TPM-ESTIR, de capital nacional, asumiría la administración del puerto tras ganar la demanda. Sus representantes aseguran que las condiciones cambiaron desde 2019 y que será necesario reestructurar las inversiones.
Henecán resume una paradoja del comercio hondureño: recauda más, mueve más barcos y recibe más carga, pero sigue operando con infraestructura insuficiente. En el Pacífico, el crecimiento llegó antes que las obras.